Por unanimidad (31 votos a favor) la Cámara Alta ratificó el acuerdo internacional que propone reforzar la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático, en el contexto del desarrollo sustentable y de los esfuerzos por erradicar la pobreza. Con lo que, luego de que la Cámara de Diputados lo remita al Ejecutivo, quedará en condiciones de ser promulgado.

Durante la votación los senadores llamaron a avanzar en otras legislaciones y creación de servicios, como el de la biodiversidad, para complementar las normas internacionales.

Los senadores Jorge Pizarro y Alfonso De Urresti destacaron que nuestro país es uno de los menores emisores de gases que producen el efecto invernadero (GEI), además ratificaron el compromiso de Chile en el área.

Por su parte, y según lo publicado en el sitio electrónico de la Cámara Alta, Guido Girardi e Iván Moreira advirtieron la importancia de la materia, con la necesidad de cuidar los actos medioambientales en los próximos años, los que podrían definir el futuro ambiental.

En tanto, el senador Alejandro Navarro, si bien valoró el acuerdo, precisó que duda del real compromiso de Estados Unidos y China, principales emisores de GEI.

Precisiones

El acuerdo internacional precisa que hay un compromiso para:

– Mantener el aumento de la temperatura media global muy por debajo de 2ºC, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5ºC con respecto a los niveles preindustriales.

– Aumentar la capacidad de adaptación a los efectos adversos del cambio climático y promover la resiliencia al clima y un desarrollo con bajas emisiones de gases de efecto invernadero, de un modo que no comprometa la producción de alimentos.

– Situar los flujos financieros en un nivel compatible con una trayectoria que conduzca a un desarrollo resiliente al clima y con bajas emisiones de gases de efecto invernadero.

– Los objetivos reseñados se alcanzarán mediante la preparación y mantención de ‘Contribuciones Nacionalmente Determinadas’, que deberán ser comunicadas por cada Estado cada cinco años, las que deben representar una progresión en relación a la contribución anteriormente comunicada.

– Chile ya presentó su contribución a fines de 2015, la cual pasará a tener reconocimiento legal, bajo el Acuerdo de París, al momento de depositar el instrumento de ratificación y que cubre el período 2020-2030, comprometiéndose a reducir en un 30% su intensidad de emisiones por unidad PIB al 2030, y a aumentar esta cifra a 45%, en caso de contar con apoyo internacional. Estas ‘Contribuciones Nacionalmente Determinadas’ de Chile incluyen también una meta forestal, consistente en la forestación de 100.000 hectáreas, principalmente con bosque nativo.

– Impone a las Partes el deber de adoptar medidas para conservar y aumentar los sumideros y reservorios de gases de efecto invernadero, incluidos los bosques.

– Crea un mecanismo para contribuir a la mitigación de las emisiones de GEI y apoyar el desarrollo sustentable, que será supervisado por un órgano designado por la Conferencia de las Partes en calidad de reunión de las Partes en el Acuerdo.

– Establece que las Partes que son países desarrollados deberán proporcionar recursos financieros a las que son naciones en desarrollo para prestarles asistencia tanto en la mitigación como en la adaptación, y seguir cumpliendo así sus obligaciones en virtud de la Convención.

– Dispone que el Mecanismo Financiero de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, compuesto principalmente por el ‘Fondo Verde del Clima’, constituirá también el componente financiero del Acuerdo. El ‘Fondo Verde del Clima’ considera aportes por US$100.000 millones, provenientes de la contribución voluntaria de ciertos países, recursos que estarán disponibles el año 2020, para ser utilizados tanto en la mitigación como en la adaptación al cambio climático.

Fuente: aqua.cl

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