La Oficina Regional de la Fundación Heinrich Böll Cono Sur conversó con Javiera Valencia, geógrafa de Fundación Terram, quien se refirió a los temas relevantes que se discutirán en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, que se está llevando a cabo, desde el 6 al 17 de noviembre, en Bonn, Alemania.

En este encuentro, más de 26 mil personas de 197 países, líderes políticos, movimientos sociales, ambientalistas, artistas, entre otros, dialogan sobre lo urgente que es para el planeta acelerar los acuerdos pactados en París durante el 2015, donde los países firmantes se comprometieron en mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2°C.

¿Cuáles son los principales temas que se abordarán en la cop23?

Las negociaciones de cambio climático que se están abordando tienen muchos temas en paralelo, sin embargo, la implementación de las reglas del Acuerdo de París que van a regir la implementación de dicho acuerdo, debe avanzar en esta COP, como también todo el trabajo pre 2020 que tiene relación con la Enmienda de Doha. El Acuerdo de París afirma que los compromisos deben ser inclusivos con el tema de los derechos humanos, por lo que ahora es sumamente relevante definir cómo se van a implementar estas medidas Hoy lo que se está haciendo es desmenuzar el Acuerdo de París y empezar a ver cómo vamos a aplicar este texto que quedó escrito y negociado, además de realizar un efectivo reporte, monitoreo y verificación de las metas que los países han adoptado.

Con respecto a las negaciones establecidas en París, ¿cuáles serán los principales objetivos para esta reunión?

Lo que se espera ahora es que avance el proceso para desacelerar las emisiones de gases de efecto invernadero y todo lo que implica en términos de adaptación, mitigación, financiamiento, contribuciones de cada país y de cómo estas se irán reportando, entre otros aspectos. Esto es sumamente importante, porque las contribuciones de cada país, si bien son obligatorias, cada uno contribuye de manera independiente. Así como hay países que han dicho que van abonar cierta cantidad de dinero, otros señalan que reducirán cierta cantidad de emisiones, entre otros compromisos.

¿De qué manera se monitorean estos compromisos y la efectividad de estos en los respectivos países ?

El monitoreo y cumplimiento de los compromisos es un gran aspecto que debería avanzar en esta COP, porque debe existir además un marco de transparencia con el balance mundial. Se tiene que discutir una metodología para que se pueda determinar si es que las acciones que están tomando los países en sus determinados territorios están siendo efectivas para que el cambio climático no avance de manera tan drástica. Para esto se necesita elaborar, hacer un balance para saber país por país cómo estamos avanzando en términos de políticas públicas implementadas, la preparación y adaptación al cambio climático, como también saber si efectivamente vamos a cumplir con la meta del acuerdo de París que es no aumentar la temperatura del planeta en más 1, 5 grados de aquí a fin de siglo.

¿Cómo se tratarán los derechos humanos en esta negociación? ¿Cuál será su rol?

El foco de derechos humanos es una prioridad en la Cop 23 para sociedad civil y es por lo tanto un eje central, los países firmantes tienen que promover y respetar los DDHH, porque hay muchos derechos que se ven afectados con el cambio climático, por ejemplo, el derecho de los pueblos indígenas, a la igualdad de género, empoderamiento de las mujeres, acceso a las información, salvaguardar la seguridad alimentaria, entre otros, que están en juego con la implementación de un acuerdo de estas características.

¿Cuáles son las prioridades políticas que abordará la delegación de Chile en esta reunión?

En el caso de la delegación de negociadores chilena, velarán, entre otros aspectos, porque los derechos humanos sean una prioridad y que se respeten en la implementación de las reglas de este acuerdo. El foco va a estar en derechos humanos y en océano, es decir que los derechos humanos sean respetados en toda esta creación de reglas y que también el océano sea un tema de discusión que se vaya priorizando y levantando en esta COP para que a futuro se pueda negociar respecto a este tema.

Obviamente Cancillería y el cuerpo negociador del país realizarán un seguimiento a las negociaciones sobre adaptación, mitigación, mecanismos de financiamiento, de transporte, energía, bosques, y sobre los distintos temas que ellos llevan, sin embargo como sociedad civil nos interesa realzar y apoyar esta iniciativa que viene desde el Estado.

¿En qué postura se encuentra Chile en relación a sus compromisos pactados?

Chile, que ya presentó sus contribuciones el año 2015, tiene que comenzar un proceso de implementación. Ahora en la práctica, muchas de las contribuciones son cosas que Chile ya está implementando, son programas y políticas de Estado que ya estaban. A nuestro juicio y desde la Fundación Terram, las contribuciones de Chile son bastante débiles, por lo tanto, la idea como sociedad civil es hacer un trabajo de incidencia para que las próximas contribuciones sean muchos más ambiciosas, no solo en cantidad sino también de calidad, para que chile tenga un compromiso real con el acuerdo.

¿Es débil el compromiso de Chile?

Cuando hablamos de cuánto es el compromiso que tiene Chile hay que hacer un poco de autocrítica, si bien es cierto que se está implementado una institucionalidad respecto al cambio climático, se están haciendo esfuerzos, como por ejemplo, la oficina de cambio climático pasó a ser división y eso quiere decir que tiene mayor potestad; también se están implementado comités regionales de cambio climático, no obstante eso no basta, Chile necesita mucho más porque es un país muy vulnerable y las políticas están muy atrasadas de acuerdo a las necesidades que hoy día tenemos. El desafío es que se necesita implementar bien lo ya comprometido y presentar a la convención nuevas contribuciones que sean más ambiciosas y con metas mucho más altas.

Con respecto a este tema ¿Cuál es el escenario actual de las políticas energéticas en Chile?

Podemos decir que con la política energética de este gobierno, Chile recién pensó su matriz energética, antes de eso no había reglas claras y regulaba el mercado y la posterior aprobación o rechazo por parte del Servicio de Evaluación Ambiental, principalmente.Las energías renovables, por su parte, están siendo cada vez más baratas y están teniendo un ingreso muy fuerte a la matriz, pero esta situación se debe al mercado internacional más que a la ausencia de política energética antes de este periodo. A pesar de eso, es necesario que nuestro país contemple que las políticas energéticas contribuirán enormemente a limpiar la huella de carbono que tiene el país, porque la principal fuente de emisiones proviene del sector energía en un 77%.

Fuente: Henrich Böll Stiftung Cono Sur.

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