Los expertos alertan sobre el impacto del calor en la agricultura de la zona y en la generación de incendios forestales.

Más días de calor durante el año y un aumento de la temperatura por sobre el promedio a nivel mundial. Así ha cambiado el clima durante los últimos años en Talca, según un estudio de académicos de la Universidad de Talca que analizó registros de los últimos 41 años.

La estación agroclimatológica del plantel se implementó en enero de 1976, y hasta la fecha ha mantenido una vigilancia diaria de la variación del clima. En la investigación se presentaron los parámetros de los últimos 40 años y se incorporaron datos pluviométricos y de heladas desde el año 1900 en adelante, registrados por el antiguo Colegio Agrícola de Talca.

Para Patricio González, encargado del programa de Adaptación de la Agricultura al Cambio Climático de la U. Talca, se produjo un cambio térmico entre 1977 y 2002: “La temperatura promedio máxima anual fue de 21,6 °C; y desde 2003 a 2016 subió a 22,2 °C, con un incremento de 0,6 °C. Asimismo, los “días de calor” -cuando la temperatura máxima es igual o superior a 25°C- aumentaron a 151, con un alza de 16 días.

El aumento a nivel mundial, en promedio, asciende al 0,5 ºC.

Sin embargo, lo que más preocupa a los investigadores son los extremos térmicos y sus efectos en la agricultura, y los riesgos de incendios forestales. Las temperaturas máximas iguales y superiores a 30°C entre 1977 y 2002 ocurrieron en 56 días, pero entre 2003 y 2016 esa temperatura aumentó en 18 días, es decir 74 días al año. De la misma manera, los días con temperaturas máximas iguales y superiores a 33°C, conocidos como “olas de calor”, se elevaron de seis a 13.

Fernando Medina, presidente de la asociación gremial Agrícola Central, la más importante de Talca, comenta que “si todos los pronósticos se mantienen igual en la zona central, a futuro tendríamos un invierno de seis meses y un verano con la misma cantidad de tiempo. Todo nuestro sistema está diseñado para un clima mediterráneo, con las estaciones muy marcadas, por lo que habrá que adaptarse al nuevo clima. Además, también tendremos mucho menos nieve acumulada en la cordillera, y las especies producidas tendrán que ser más resistentes”.

Según Medina, por el incremento de la temperatura, algunos cultivos que se desarrollan en la zona centro se deberán trasladar más al sur, como las viñas o la fruticultura.

El cambio también fue medido desde el punto de vista pluviométrico. En décadas pasadas, en Talca se registraban lluvias durante 123 días al año. Esa situación ahora bajó a 63.

González también proyectó un verano con intenso calor: “Al menos durante cinco días se producirán temperaturas máximas diarias de 39 °C, y excepcionalmente podría marcar 40° C, en enero o febrero, y la pérdida de agua por evaporación aumentaría en un 15%”, explicó.

Fuente: El Mercurio.

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