En la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) se llevó a cabo el taller de inicio al “Programa de Resiliencia Climática para el área Metropolitana de Valparaíso”, instancia cuyo objetivo es apoyar a los gobiernos municipales del Área Metropolitana de Valparaíso (AMV), conformada por las comunas de Valparaíso, Viña del Mar, Concón, Villa Alemana y Quilpué, en la elaboración de medidas para afrontar el cambio climático, iniciativa que será desarrollada por las cuatro universidades tradicionales del puerto: PUCV, UV, UTFSM y UPLA.

El proyecto será financiado por el Banco de Desarrollo de América Latina-Corporación Andina de Fomento (CAF) y como contraparte nacional participa el Ministerio de Medio Ambiente. Tendrá una duración de 12 meses, a partir de junio de este año.

Dentro de los diagnósticos que se tendrán que elaborar están: una evaluación de los patrones de crecimiento de la huella urbana del AMV, análisis y definición de la vulnerabilidad y riesgo del Área, selección de cadenas de impactos y proponer un programa de resiliencia climática para el AMV.

Uno de los datos más relevantes que se expusieron en el taller es que la Región de Valparaíso es, probablemente, la que sufrirá con mayor intensidad los efectos del cambio climático. Y al respecto, el codirector del Programa, Antonio Ugalde, profesional de la Facultad de Ciencias de la UPLA, explicó que ello obedece a que “estamos en una zona de transición climática. Hacia el norte vamos avanzando hacia un clima más árido y nosotros estamos en una zona de transición entre un clima semiárido y un clima más mediterráneo, y lo que va a hacer el cambio climático es traer hacia el sur los climas más áridos”.

Desde esa perspectiva, acotó Ugalde, “tanto la Región de Valparaíso como la Región Metropolitana van a ir cambiando su clima hacia uno más árido. El desierto está avanzando, lo que significa que nosotros vamos a tener menos precipitaciones porque lo que va a hacer el cambio climático es aumentar el proceso de aridez de la Región de Valparaíso”.

Frente a ese escenario, uno de los aspectos más preocupantes es que “ésta es una región que depende mucho de la agricultura, a diferencia de la Región Metropolitana, entonces también somos muy dependientes del agua”, advirtió.

El profesional hizo notar que los efectos del cambio climático “ya se están produciendo. Los últimos años hemos vivido una sequía muy intensa, que investigadores del centro CR2, de la Universidad de Chile, denominaron la `megasequía`, porque es una sequía que ha sido la más intensa, prolongada y extensa en toda la historia de Chile, en los últimos 10 mil años, y eso se debe fundamentalmente al cambio climático que ya está aquí y se están detectando signos como una disminución de las precipitaciones por fuera de las tendencias normales”.

Por otra parte, Ugalde precisó que “no es lo mismo vulnerabilidad que exposición, entonces lo que nosotros dijimos en la presentación es que, efectivamente, la Región de Valparaíso es la más expuesta a sufrir los impactos del cambio climático, o donde los impactos van a ser más intensos, pero eso no significa que aquí es donde más presión va a haber sobre los recursos hídricos, donde más va a aumentar la temperatura o donde más problemas va a haber”.

Ello, explicó, se debe a que “no necesariamente somos vulnerables, porque una cosa es la exposición, o sea, vamos a estar sometidos a los efectos del cambio climático con más intensidad, pero si nos preparamos bien, podemos no ser vulnerables, porque la vulnerabilidad es una ecuación entre exposición -que tiene que ver con los impactos-; la sensibilidad que se tenga como sistema, en función de las condiciones ambientales y socioeconómicas; y la capacidad adaptativa, o sea, cómo se ha preparado para que estos eventos impacten menos. Cuando se hace esa ecuación, se determina la vulnerabilidad”.

Teniendo en cuenta aquello, “lo que va a hacer el estudio es definir la vulnerabilidad en las cinco comunas del AMV, de manera de poder definir, dentro de esas cinco comunas, cuáles son más vulnerables, y dentro de las propias comunas, cuáles territorios son más vulnerables, a nivel de unidades vecinales, o sea, a una escala muy pequeña”.

Una vez concluido el estudio, “lo que nos pide el Programa es que hagamos una propuesta de adaptación al cambio climático, o sea, esto no es un estudio solamente, nosotros no sólo vamos a decir: `la Unidad Vecinal 3 de Valparaíso es la más vulnerable`, sino que vamos a llegar a decir cuáles son las medidas para que la vulnerabilidad sea menor, es decir, cómo tenemos que mejorar la capacidad adaptativa y qué elementos tenemos que cambiar dentro de la sensibilidad”, destacó Ugalde.

Como ejemplo, señaló que “si la Región de Valparaíso es donde los recursos hídricos van a ser más afectados en Chile, donde va a haber menos agua porque va a haber menos precipitaciones -eso es lo que los estudios indican-, vamos a estar sometidos a sequías cada vez más intensas y más constantes, esa es la exposición. Ahora, pensemos en la sensibilidad: si tenemos puros cultivos que consuman mucha agua, vamos a ser muy sensibles a la disminución del agua. Y si no tenemos capacidad adaptativa, como por ejemplo, no tenemos planes preventivos, no hemos construido obras de regulación, no hemos capacitado a la gente, si no estamos organizados, obviamente vamos a ser muy vulnerables”.

En tal sentido, el codirector del Programa precisó que “el cambio climático son variaciones en las condiciones de la naturaleza que nos van a afectar, pero cuánto nos van a afectar, depende de cómo nos organicemos, de cómo gestionemos el medioambiente, cómo ordenemos la ciudad, cómo planifiquemos, cómo podamos organizarnos, la educación que recibamos, o sea, el cambio climático va a ser tan intenso a nivel planetario, que nos llama a hacer una reorganización de nuestras prioridades, a través de las políticas públicas, a través de cambios culturales, y esas son las propuestas que vamos a tener que hacer una vez finalizado el proyecto”.

Otro de los expositores fue el director del Instituto de Geografía de la PUCV, Luis Álvarez, quien destacó que “hay una serie de relaciones de orden ambiental que ameritan poner atención, a propósito de que el cambio climático está directamente relacionado con las variaciones en la atmósfera, lo que está repercutiendo en el fenómeno urbano. Son variados los eventos extremos que nos muestran que se debe poner atención y efectivamente se percibe que tendremos menos precipitaciones, pero más intensas”.

A su vez, la directora del Departamento de Meteorología de la Universidad de Valparaíso, Ana María Córdoba, expuso sobre el cambio climático y su impacto en la región. En la ocasión planteó que 17 de los 18 años más cálidos durante los últimos 136 años han ocurrido desde 2001, marcando un verdadero récord en 2016. Ha habido otros periodos de altas temperaturas, pero desde la revolución industrial se han alcanzado los niveles más altos.

El fenómeno se ha plasmado a través del calentamiento de los océanos, derretimiento de los glaciares y la Región de Valparaíso se ha visto afectada por una larga sequía que ha complicado a los productores agrícolas. “Los sistemas naturales y socioeconómicos no están preparados adecuadamente para enfrentar este tipo de sequía y la concatenación de efectos que de ella se derivan. A nivel internacional, más del 50% de la población vive en zonas urbanas y las ciudades generan el 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero”, precisó.

Finalmente, La seremi de Medio Ambiente, María Victoria Gazmuri, hizo notar que “cuando nos referimos al concepto de adaptación al cambio climático, no quiere decir que se trata de resignarnos frente a este problema global, sino por el contrario, la idea es entenderlo como una medida de planificación frente a los desafíos que nos impone el Cambio Climático. Los municipios tendrán un rol clave, ya que serán parte de los estudios”.

Fuente: El Mercurio.

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