Agricultores también mencionan el crecimiento de la ciudad. Hay preocupación entre productores y comerciantes.

La Región de Coquimbo tiene el 70% de las plantaciones de papaya del país, un cultivo que se concentra en la comuna de La Serena, donde está el 42% de todos los sembradíos de Chile.

Se trata de una de las actividades económicas más importantes de la zona. No solo se venden papayas en La Serena, sino que este fruto y sus preparaciones son uno de los mayores atractivos para los turistas.

Sin embargo, la superficie sembrada en la Región de Coquimbo, ha ido bajando.

Según el último Catastro Frutícola presentado en 2015 por el Centro de Información de Recursos Naturales, CIREN, había 127 hectáreas catastradas de plantas de papayos.

Es un tercio menos de las 185 hectáreas disponibles en 2011.

La situación se agrava porque, según la Oficina de Planificación Agraria, Odepa, no hay ningún huerto con producción en crecimiento. Al contrario, dos de cada tres plantaciones están con bajas.

Finalmente, la producción es apenas un tercio de su promedio histórico.

Según especialistas, uno de los motivos es el cambio climático. Angélica Salvatierra, subdirectora regional de INIA Intihuasi, afirma: “El tema climático para los papayos es un factor relevante. En parte está asociado a eso, y si queremos que siga habiendo papayas, es necesario un estudio”.

“El árbol puede, de alguna manera, ir acumulando los problemas que se vienen registrando de años anteriores y reflejarlos en un determinado momento”, añade.

En la localidad de Altovalsol, a 15 kilómetros de La Serena, Elicio Moraga y José Antonio Valdés poseen un huerto con ocho hectáreas que están produciendo papayas. Toda su cosecha está destinada a 20 compradores locales.

Ellos plantean que el problema se debe a las altas temperaturas y a la prolongada sequía que afecta a la zona debido al cambio climático, pero también al crecimiento de la ciudad.

“El avance de los proyectos inmobiliarios le ha quitado mucho espacio a un rubro que requiere estar en un clima fresco cerca de la costa. Y además la sequía golpeó muy fuerte”, dice Moraga.

Uno de los lugares donde se concentra la venta de papayas es en La Recova, donde los comerciantes también manifiestan su preocupación por la baja en la producción.

“La venta de la papaya siempre es buena, pero ahora la producción es un dolor de cabeza para todos los fabricantes. Hay muy poca fruta y los costos están muy altos”, explica Pablo Órdenes, vendedor.

Fuente: El Mercurio.

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