Investigación afirma que actual guerra en Siria se originó, entre otras causas, por la sequía que afectó al país entre 2007 y 2011.

Es, según sus autores, la vinculación más detallada y contundente entre las guerras y el cambio climático. “Creemos que este es el primer estudio que muestra que el cambio climático es un factor que contribuye a un conflicto armado”, dice a La Tercera Colin Kelley, experto de la U. de California en Santa Bárbara (EE.UU.) y uno de los autores de una investigación que vinculó el actual conflicto armado que se vive en Siria con el calentamiento global.

El estudio de Kelley, realizado junto a Richard Seager de la U. de Columbia (EE.UU.), concluye que el conflicto que ha devastado a Siria puede tener su origen, en parte, en una sequía histórica agravada por el calentamiento global.

Kelley y Seager rastrearon los efectos de la sequía que asoló a Siria entre 2006 y 2010, la peor de su historia, la que originó la migración de 1,5 millones de agricultores a las ciudades, los que se empobrecieron y finalmente desencadenaron la insurrección civil.

Según Kelley, Siria es un país altamente dependiente de las precipitaciones y las aguas subterráneas para el riego (que fueron en gran parte agotadas). “La sequía tuvo un efecto catastrófico. La agricultura se derrumbó en la región noreste (considerada el granero del país) provocando una migración masiva a las zonas urbanas en el oeste del país. Este choque de población exacerba la presión sobre los recursos, el que finalmente culminó con el levantamiento”, dice.

“Fue un factor que contribuyó al movimiento social que ocurrió, el cual con el tiempo llevó a la guerra civil”, agrega Seager, quien dice que éste “es el ejemplo más claro” jamás presentado por científicos de que el cambio climático desempeña un papel en una guerra.

Aunque la sequía es un factor preponderante, los autores del estudio afirman que el cambio climático no es la única razón de la guerra civil de Siria. Según Kelley, hay otros varios factores involucrados, incluido el opresivo régimen del presidente Bashar Assad, la llegada de más de un millón de refugiados de Irak y la conmoción de la llamada Primavera Árabe, a la que se debe sumar la sequía. Kelley y Seager señalaron que no podían decir qué factores fueron más importantes.

[Ocho estudios para entender los impactos socioeconómicos del cambio climático en la región]

Simulaciones

En su investigación, los dos expertos hicieron simulaciones en computador para vincular el calentamiento global a la sequía. Así concluyeron que los ciclos de sequía son dos a tres veces más probables por el calentamiento global.

Los expertos usaron estudios existentes y su propia investigación para demostrar que desde 1900, el área ha sido objeto de calentamiento de 1 a 1,2 grados centígrados, con una reducción del 10% en las precipitaciones de la estación húmeda. Los resultados muestran que la tendencia coincide perfectamente con los modelos de calentamiento global humano, que no pueden atribuirse a la variabilidad natural.

Kelley dice que es difícil predecir si el cambio climático provocará más conflictos armados, “porque hay muchos factores que son importantes, pero los países que son más vulnerables y menos resistentes tendrán más dificultades para adaptarse a los cambios que esperamos que se produzcan”.

La investigación fue publicada en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias.

Fuente: http://www.sustentare.cl/2015/03/04/estudio-vincula-por-primera-vez-una-guerra-con-el-cambio-climatico/#