No solo se está retirando del acuerdo de París, sino que, además, Estados Unidos estaría intentando bloquearlo como quedó reflejado con el rechazo al informe que resaltaba la urgencia de frenar el calentamiento global.

El grupo, que incluye a Rusia, Kuwait y Arabia Saudita, impidió que se “acogiera con satisfacción” el reporte del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU, que se encargó en 2015 cuando los estadounidenses todavía se contaban entre quienes defendían un pacto global para proteger el medioambiente.

El rechazo, marca un antecedente de cara a la semana de cierre de la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 24), que se configura como la última oportunidad para retener a EEUU en el Acuerdo de París.

Aunque Donald Trump anunció la salida a principios del año pasado, esto se concreta el próximo año, por eso en el encuentro de Katowice, Polonia, se juegan las últimas fichas para retenerlo.

Sin embargo, las esperanzas se diluyen ante el rechazo del informe que consigna que el mundo camina hacia un aumento de la temperatura de 3° C, en lugar del 1,5°C contemplado en el Acuerdo de París, que se selló en el COP 21 de 2015 y que reemplazará a partir de 2020 al Acuerdo de Kioto.

Mantener el objetivo necesitaría “cambios rápidos, de gran alcance y sin precedentes en todos los aspectos de la sociedad”, se lee en el reporte del panel de la ONU.

“El problema está en la cima, en el presidente Trump”, señala hoy en el COP24 Alden Meyer, miembro del la Union of Concerned Scientist, que elaboró el informe que niega Washington. “Los ministros en Katowice deben rechazar enfáticamente los esfuerzos de EEUU, Arabia Saudita, Kuwait y Rusia, que no reconocen los descubrimientos del reporte”, subrayó.

En efecto, ante este reciente rechazo, los estadounidenses quedan al frente de una arremetida contra el acuerdo, de la mano del liderazgo de Donald Trump, que parece estar alineando a más naciones en su posición.

Cabe destacar que coincidentemente Rusia, Arabia Saudita y Kuwait son productores de petróleo, por lo que las exigencias del acuerdo pueden resultar especialmente pesadas para sus economías.

Esto se trata de una pelea entre países que quieren echar por tierra el informe y no quieren tomar ninguna acción de escala mundial.

Fuente: La Tercera, 11 de diciembre de 2018