

En el marco de la participación nacional en la Conferencia para la Transición, Uno Punto Cinco comparte su estudio que examina las trayectorias del carbón, petróleo y gas natural en Chile. Fuente: Diario Sostenible, 27 de abril de 2026.
Entre el 24 y el 29 de abril se realiza en Santa Marta, Colombia, la Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, un encuentro inédito y multisectorial, donde Chile participa. En este contexto, Uno Punto Cinco pone a disposición su publicación “Estado de los Combustibles Fósiles en Chile”.
Este informe examina las trayectorias del carbón, petróleo y gas natural entre los años 2000 y 2024, analiza su peso económico con más de 12 mil millones de dólares anuales en importaciones y evalúa si las políticas energéticas vigentes están reduciendo efectivamente la dependencia fósil o solo recomponiendo su composición interna.
La conclusión es que Chile avanza en la descarbonización de su sector eléctrico, pero no en la salida estructural de los combustibles fósiles.
El reciente conflicto en el estrecho de Ormuz entre Estados Unidos e Irán volvió a evidenciar la fragilidad del suministro energético global y la dependencia estructural de muchos países de los combustibles fósiles.
Chile es uno de ellos y es que, pese a los avances en energías renovables en el sistema eléctrico, la matriz energética nacional, es decir electricidad, transporte e industria, sigue dependiendo en gran medida del petróleo, exponiendo al país a choques externos y variaciones de precios.
Solo en 2024, el país destinó US$12.295 millones a la importación de combustibles fósiles, principalmente desde Estados Unidos. Es un gasto superior al presupuesto de áreas como la previsión social, dejando al país expuesto a crisis geopolíticas y a la volatilidad de los mercados internacionales.
En un contexto como el actual, esa exposición no es abstracta, es una factura que crece cada vez que el conflicto en Oriente Medio se intensifica.
El director ejecutivo de Uno Punto Cinco, Benjamín Carvajal, explicó que Chile al depender del petróleo importado, gasta una gran cantidad de recursos en un sistema basado en este combustible.
«En ese sentido no enfrentamos solo un problema energético, sino también económico y de vulnerabilidad. Las alzas son por esa dependencia, y hoy tenemos el desafío de transformar nuestro sistema para que los costos no tengan que pagarlos los bolsillos de las personas”, afirmó.
En ese escenario, no solo se enfrenta el desafío de avanzar en energías renovables, sino también de evaluar cuán efectiva está siendo la transición. En Chile, se han establecido metas claras de carbono-neutralidad para 2050 y políticas definidas para cada combustible fósil.
Sin embargo, no existe un diagnóstico integrado que permita evaluar si estas medidas son suficientes para cumplir esos compromisos. Sin ese mapa, es difícil saber si se avanza hacia la meta o si solo se está reconfigurando el mismo sistema, según destacan desde Uno Punto Cinco.
Tampoco hay claridad sobre la contribución de cada fuente a la reducción ni sobre cómo se articulan entre sí. Los datos muestran que, entre 2000 y 2024, la oferta energética total creció un 53%; mientras que las fuentes no fósiles se expandieron un 139%. El uso de petróleo, carbón y gas también aumentó un 29%.
En la práctica, estas energías no han desplazado al petróleo, sino que han crecido en paralelo, como lo evidencia el informe de Uno Punto Cinco.
El coordinador de Investigación, Campaña e Incidencia, Uno Punto Cinco, Juan Carlos Varela, enfatizó que si bien Chile tiene una electricidad sumamente limpia, aún quedan desafíos pendientes.
«El transporte y la industria también son parte del sistema energético, y si sumamos esos elementos nos damos cuenta de que las renovables nos han ayudado a cubrir el aumento de la demanda, pero no necesariamente a depender menos del petróleo”, indicó.
En un momento en que el mundo discute cómo salir del petróleo, el Centro de Pensamiento y Acción Uno Punto Cinco llega a la Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, en Santa Marta, con datos concretos sobre por qué Chile no puede postergar esta discusión.
La organización pondrá a disposición vocerías especializadas a través de columnas de opinión, entrevistas y conversaciones desde el propio encuentro, para profundizar el debate sobre transición energética, desfosilización y seguridad energética en Chile y la región.
El informe completo de “Estado de los Combustibles Fósiles en Chile”, con análisis de contexto y propuestas de política pública, ya se encuentra disponible haciendo clic acá.