Las autoridades de Beijing activaron el martes el máximo nivel de alerta para la capital del país a raíz de la contaminación, por lo cual las escuelas permanecerán cerradas, regirán prohibiciones para la circulación de vehículos y algunas fábricas deberán suspender su producción.

La urbe de 20 millones de personas amaneció envuelta en una nube gris y las calles estaban considerablemente más vacías que otros días.

Aquellas personas que debieron salir de sus hogares pese al alerta «roja» llevaban por lo general mascarillas para proteger las vías respiratorias.

No obstante, las autoridades instaron a los ciudadanos a permanecer en sus casas. Por la mañana local, el índice oficial se situó en 261, lo que equivale a la categoría de «severamente contaminado».

La embajada de Estados Unidos obtuvo un valor de 250 partículas en suspensión, lo que supera diez veces los máximos establecidos por la Organización Mundial para la Salud (OMS).

La mitad de los coches tiene prohibida la circulación. La medida se rige a partir de los números de patente, ya que obliga a alternar entre los que tienen cifra impar y los que tienen cifra par.

Esta disposición llevará a que una cantidad estimada de dos millones de personas se sumen a los pasajeros cotidianos que viajan en transporte público.

Se pondrán en funcionamiento más de 20 mil autobuses adicionales.

El alerta estará vigente hasta el jueves por el mediodía. Para entonces se espera la llegada de un frente frío que arrastre y se lleve las partículas peligrosas.

Las escuelas permanecerán tres días cerradas.

Fuente: El Clarín