Es el arrecife de coral más grande de Japón, se encuentra frente a la isla de Ishigaki en el archipiélago de Okinawa y está protegido como reserva natural, cuenta con más de 70 especies de corales y es considerado uno de los más antiguos y de mayor extensión del hemisferio norte. Sin embargo, producto del cambio climático, está muriendo, según autoridades medioambientales de Japón.

El motivo fue el incremento de unos dos grados en las temperaturas medias de las aguas de la zona, según el Ministerio, que también advirtió de que los corales restantes están en riesgo de desaparición en estas condiciones.

El fenómeno meteorológico de El Niño, que causa el aumento de las temperaturas de la superficie del mar, ha contribuido al blanqueo de los corales en todo el mundo este año, entre ellos algunos de los mayores arrecifes protegidos de Australia, Tailandia o Maldivas.

Este proceso pone en riesgo la abundancia de las especies pesqueras que dependen de los arrecifes para su cobijo y alimentación.

En el Índico y el Pacífico, si la emisión de gases de efecto invernadero continúa al nivel actual, las reservas pesqueras podrían disminuir entre un 10 % y un 30 % en 2050 con respecto al periodo 1970-2000, según datos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN)

Fuente: elmostrador.cl