Cada vez se habla más del cambio climático y sobre la necesidad de que los países reduzcan en gran medida las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) para crear sociedades más sostenibles y resilientes. Para lograr que las emisiones bajen es necesario implementar de manera correcta las Contribuciones Nacionales Determinadas (NDC, por sus siglas en inglés), como dicta el Acuerdo de París. Para ello es imprescindible que durante la COP23, que se llevará a cabo del 7 al 18 de noviembre en Bonn (Alemania), las naciones avancen en dos temas que serán cruciales durante el 2018: el Diálogo Facilitador y el Manual de Reglas o Paris Rulebook.

En principio y oficialmente los países deben empezar la implementación de sus contribuciones en el año 2020. Sin embargo y dado que el Acuerdo de París entró en vigor en el 2016 – y 159 países de la Convención Marco de Naciones sobre Cambio Climático (CMNUCC) han ratificado –, se ha iniciado el proceso para tener claras las reglas y lineamientos para su implementación. Además, en el 2020 los países deberán presentar una nueva o actualizada NDC, proceso que se repetirá cada 5 años.

Procesos: 

El Diálogo Facilitador se estableció para que, previo a la implementación del Acuerdo de París en el 2020, las Partes pueden hacer un balance o evaluación de qué tan ambiciosas son sus NDC y hacer un balance colectivo para determinar dónde estamos en nuestro viaje hacia la limitar la subida de la temperatura global a 1,5°C . El Diálogo Facilitador se llevará a cabo en el 2018 como un mecanismo importante para motivar que los países aumenten la ambición de su NDC.

Tania Guillén del Climate Center Service sostiene que actualmente las contribuciones dejan al planeta con un aumento de temperatura de entre 2.7°C y 3.5° C, pero podría mejorarse previamente al primer ciclo de implementación gracias a este Diálogo Facilitador.

“El diálogo facilitador es una parte del marco de transparencia establecido en el Acuerdo de París, ya que en el mismo se hace un balance colectivo de los esfuerzos en relación a mitigación y las NDCs en general. Específicamente sobre transparencia el Artículo 13 del tratado establece un marco en el cual los países tienen que trabajar. Asimismo, la decisión de la COP21 establece una iniciativa de fortalecimiento de capacidades en materia de transparencia, la cual no es solamente para el periodo post 2020, sino también pre 2020”, indica Guillén.

De acuerdo al Artículo 14 del Acuerdo de París, los países celebrarán cada 5 años reuniones para medir el progreso de las NDC. A estas reuniones se le conoce como Global Stocktake. “Se trata de un ejercicio que debería ser comprensivo y de manera facilitada, mediante el cual las Partes pueden hablar de su progreso en materia de mitigación, adaptación, medios de implementación, y apoyo tomando en cuenta la equidad y la disponibilidad de información científica”, explica Sandra Guzmán del Grupo de Financiamiento Climático para América Latina y el Caribe (GFLAC).

El primer Global Stocktake o Balance Global de Avances se llevará a cabo en el 2023 y se repetirá cada 5 años. Sin embargo, el 2018 se vuelve fundamental, dado que ese año las Partes revisarán sus contribuciones para encaminarlas hacia el alcance de estabilización de emisiones y evitar el aumento de temperatura supere el 1.5°C.

El Manual o Paris Rulebook es el Instrumento que guiará la implementación del Acuerdo. Deberá contener guías de cómo informar o comunicar los esfuerzos de mitigación, adaptación, financiamiento climático, transparencia, entre otros. Asimismo, orientará la evaluación de las NDC.

“El Paris Rulebook o como lo llaman ahora, el Technical Manual and Operational Guidelines -con el fin de debilitar su fuerza legal- es el conjunto de decisiones que deberá adoptar la COP24 en el 2018 con el fin de reglamentar los detalles de la implementación del Acuerdo de París”, explica Jimena Nieto, quien fue negociadora de la Asociación Independiente de América Latina y el Caribe (AILAC).

La reglamentación del Paris Rulebook es esencial para que exista un entendimiento común de las Partes sobre la implementación de cada artículo del tratado, y asegurará la ruta adecuada y el tiempo para la debida puesta en marcha del Acuerdo de París.

“De acuerdo a lo señalado en Marrakech (COP22), en donde se estableció el calendario para finalizar el Paris Rule Book, se propuso que en 2018 se deberán tener listas todas las disposiciones que permitan la plena y efectiva implementación del Acuerdo y será en 2017 el año en el que se harán las revisiones de lo avanzado durante 2016 y 2017”, indica Guzmán.

El 2018 es clave para las negociaciones climáticas, y ya se perfila como un momento político importante para impulsar una mayor ambición de los países.

Fuente: Conexión COP.