La uva pisquera, conocida por sus hermosos tonos amarillos y rojizos, así como su sabor que da origen a uno de los destilados más característicos del país, el pisco, estaría en riesgo debido a los efectos del cambio climático sobre la producción de viñedos típicos de la zona norte.

Este hecho llevó a un equipo de agrónomos de la Universidad de Chile a ubicar centrales de monitoreo en los valles de la Región de Coquimbo, donde están las plantaciones de uva pisquera de la Cooperativa Capel.

«Hoy estamos trabajando en un proyecto que busca principalmente optimizar el uso de agua de riego para poder tener una mejor expectativa en lo que es el cultivo, su longevidad y manejo, y por ende su rendimiento», explicó a la agencia de noticias Efe el académico Óscar Seguel.

La idea es evitar que el cambio climático afecte a los viñedos considerados de gran calidad y altamente sensibles, cuya producción en términos financiero, sólo durante el primer semestre de este año, significó exportaciones por US$ 1,3 millones, según ProChile, cifra que mostró un alza del 54% respecto al mismo periodo en 2016.

La protección y correcta producción del destilado es un asunto de importancia para la economía nacional, sobre todo para las regiones de Atacama y Coquimbo, donde se cultiva la uva pisquera.

Uno de los productores del Valle del Choapa, Pablo Aracena, aseguró que la nueva forma de trabajo implementada por los científicos ha generado «un cambio sorprendente» en la cosecha, debido a que la extracción de uva pisquera alcanzó en el último tiempo las 53 toneladas por hectárea, cuando antes «no era ni la mitad».

Eventual sequía

El principal objetivo de los investigadores es preparar a los agricultores para una eventual escasez hídrica como la que azotó a la zona norte entre 2007 y 2014, que afectó drásticamente a las cosechas y dejó sin su principal sustento económico a miles de personas.

El académico Rolando Saavedra trabajó directamente con los productores, por lo que considera prioritario instalar un equipo «con capacidad telemétrica (monitoreo a distancia)», que pueda ser utilizado por los propios agricultores, quienes luego serán asesorados de manera remota.

En la zona ya se instalaron sondas FDR, es decir, capaces de registrar el agua contenida por el suelo -de manera subterránea -en forma continua. «Con estos datos los productores pueden saber si está pasado, si está bien o si está bajo el nivel óptimo», agregó Saavedra.

El director del proyecto, Rodrigo Callejas, señaló que iniciaron este trabajo hace más de cinco años, primero en el Valle del Limarí, cuando la sequía alcanzó su periodo más crítico y actualmente acompañan a los productores del Valle del Choapa.

Callejas valoró las iniciativas que signifiquen el ahorro de agua de las comunidades norteñas, debido a que se emplazan «en una zona que sufrió mucho durante la sequía, por lo que es necesario invitar a los productores y autoridades a no bajar la guardia o engañarse con que la escasez de agua terminó».

Exportación

La Serena este año fue sede del «Spirits Selection 2017», certamen de destilados del Concurso Mundial de Bruselas, una de los más importantes de su tipo.

En el evento, la directora nacional de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), Claudia Carbonell, destacó la incorporación del pisco chileno a la denominación de origen como un «hito» en el ámbito nacional e internacional.

La Odepa publicó en junio pasado que las exportaciones de pisco chileno alcanzaron los US$ 2,7 millones en 2016.

Los principales destinos fueron Estados Unidos, China, Argentina, Ecuador y Francia.

Fuente: El Mercurio de Calama.