Las compañías que operan en la zona aseguraron que no son responsables de los tóxicos emitidos ayer y que obligaron a decretar alerta amarilla en las comunas.

Las emergencias medioambientales que han ocurrido esta semana en la zona de Quintero y Puchuncaví -y que obligaron a decretar alerta amarilla- se podrían decir que tienen su origen hace unos 60 años, en 1958, cuando se instaló la primera industria: Chilectra (actual Enel Distribución).

Pero después de 36 años, recién en 1994, y con unas siete nuevas empresas del rubro energético, el Ministerio de Agricultura de la época declaró como «zona saturada por anhídrido sulfuroso y material particulado al área circundante al complejo industrial ventanas», según el Programa para la Recuperación Ambiental y Social (PRAS), dependiente del Ministerio de Medio Ambiente (ver cronología aquí).

Esto, luego de que en 1991 el Ministerio de Minería promulgara un decreto para regular los establecimientos y fuentes emisoras de anhídrido sulfuroso, material particulado o arsénico, y que obligaba a las empresas a instalar una red de monitoreo permanente y a presentar un plan de descontaminación antes de julio de 1992.

El documento fue modificado en el 2017, ingresado en marzo de 2018, a fines del Gobierno de la ex Presidenta Michelle Bachelet, pero fue rechazado por la Contraloría. La actual administración de Sebastián Piñera pretende reingresarlo antes de diciembre.

El alcalde de Quintero, Mauricio Carrasco (IND), ha manifestado en varias oportunidades que seguirán luchando para que esta situación no siga sucediendo: «Esto que está ocurriendo no puede pasar en ninguna parte del mundo, no puede ser que el ser humano viva de esta forma. Por lo tanto, si es necesario seguir respaldando y coordinadamente con la comunidad manifestaciones para que el Gobierno escuche, vamos a seguir haciéndolo», expresó.

Las compañías que operan en el lugar actualmente, como Codelco Ventanas (fundición y refinería de cobre); ENAP (refinería de petróleo Aconcagua); y AES Gener (termoeléctrica Campiche) aseguraron que no son responsables de las emisiones de ayer.

Estas son las industrias que actualmente están instaladas en la zona y que generaron el plan de descontaminación.

Aes Gener

Campiche es una central termoeléctrica a base de carbón y coque de petróleo con una capacidad de 270 MW. Tiene como función entregar energía eléctrica al Sistema Interconectado Central (SIC).

Codelco

Según informa la cuprífera estatal en su sitio web, la División Ventanas es una fundición y refinería en donde se procesan los concentrados de cobre, para producir principalmente ánodos y cátodos, además de ácido sulfúrico. Tiene una capacidad anual de producción de 420.000 toneladas en su fundición, 400.000 toneladas en su refinería y 360.000 toneladas de ácido sulfúrico.

Copec

La Planta de Almacenamiento de Combustibles y el Terminal Marítimo (TPI) nació en 2004 «como consecuencia de la crisis de abastecimiento de gas argentino, lo que generó un aumento significativo en la demanda por diésel para surtir de un combustible alternativo a las centrales termoeléctricas de ciclo combinado del Sistema Interconectado Central (SIC) y a otros usuarios de gas natural».

El TPI potencia la capacidad de importación y almacenamiento de combustibles líquidos de la zona central y puede almacenar hasta 75 mil m3 de diésel o 60 mil m3 de gasolina y 15 mil m3 de kerosén de aviación.

ENAP

La refinería Aconcagua produce la mayor parte de los combustibles que consume la Región Metropolitana. Tiene capacidad instalada para procesar (destilar) 104.000 barriles de petróleo crudo al día y cuenta con alrededor de 785 trabajadores.

GNL Gas

GNL Quintero «es el primer terminal de recepción, descarga, almacenamiento y regasificación de Gas Natural Licuado (GNL) del hemisferio sur», subraya la descripción de la compañía.

Tres tanques en tierra, con una capacidad total de 334 mil metros cúbicos garantizan la continuidad del suministro. Con la inauguración de un tercer vaporizador de panel abierto, la capacidad de producción del terminal se incrementó en un 50%, alcanzando los 15 millones de metros cúbicos de gas natural por día, permitiendo satisfacer la demanda de la zona central del país.

Fuente: Emol. 24 agosto de 2018.