Hoy es el día de género dentro de la COP. Como en cada Cumbre Internacional del Clima desde hace ya 7 años hay un día temático específico sobre género. Todos los días son importantes para avanzar hacia sociedades justas e inclusivas que tengan en cuenta a toda la población, y nos gusta aprovechar también este día tan especial para recordar que para detener el cambio climático necesitamos una transición energética con políticas justas y transformadoras que tengan en cuenta a todas las personas.

El año pasado desde Greenpeace acogimos con satisfacción el Plan de Acción de Género aprobado durante las negociaciones climáticas bajo la presidencia de Fijiy la inclusión de este enfoque en las negociaciones sobre el clima. Esta COP24 también marca un alto en la mitad del camino y acogerá muchos eventos y actividades destacando y apoyando la acción en consonancia con el Plan.

Para evitar los peores impactos del cambio climático, es necesario un sistema totalmente renovable junto con una transición energética justa y transformadora que permita a la ciudadanía participar en este cambio produciendo, almacenando, vendiendo y gestionando su propia energía renovable. En esta cumbre que tanto se habla de “Transición justa”, no podemos olvidar que la transición energética no puede ser justa si no cuenta con más de la mitad de la población, las mujeres.

Un transición justa no son solo los puestos de trabajo, sino también el bienestar futuro de las comunidades, parte del cual son, por supuesto, los puestos de trabajo decentes, pero también la igualdad, la democracia y un medio ambiente limpio. Desde Greenpeace consideramos esencial la relación entre el movimiento ecologista y el movimiento feminista. El actual modelo energético es contaminante y machista, la perspectiva de género y la participación efectiva de las mujeres son esenciales para construir un nuevo modelo energético y para lograr sociedades mejor estructuradas con igualdad de oportunidades para todas las personas.

Por ello, Greenpeace está trabajando para incorporar la perspectiva de género y hemos contribuido con informes que muestran los impactos diferenciados por género como el desastre de Fukushima es mayor en mujeres y en la infancia por la brecha de género o nuestras demandas de incluir la perspectiva de género en los problemas de empleo y pobreza en las zonas mineras para conseguir una transición justa hacia las renovables.

Hemos visibilizado la contribución de mujeres activistas en los incendios de Indonesia, el trabajo de Greenpeace en el sur del Líbano, en la construcción de paneles solares con una cooperativa de mujeres o el trabajo de científicas en la Antártida, donde antiguamente se las prohibía ir y ahora están en el corazón de la acción para contribuir a crear el área protegida más grande de la Tierra.

Recientemente, Greenpeace en España nos hemos sumado a la iniciativa “En energía, no sin mujeres” que pretende visibilizar a las mujeres en el sector energético para conseguir una transición energética justa en el que las expertas puedan contribuir.

Así lo celebramos y denunciamos a comienzos de este mes en el concierto “Enérgicas”, un festival de mujeres para sensibilizar sobre la importancia de una transición energética que acabe con el modelo actual, contaminante y machista y caminemos hacia un modelo justo y verde. Tenemos que asegurar una transición energética renovable, justa e inclusiva.Feminismo y ecologismo son propuestas claves que juntas proporcionan una salida a la actual crisis ecológica. Una propuesta que pone la vida en el centro.

Ana Arias y Mónica Parrilla del Equipo de Género y Tatiana Nuño responsable de la campaña de cambio climático de Greenpeace.

Fuente: EcoNoticias, 11 de diciembre de 2018.