Científicos de Canadá descubrieron que las represas que se crean para alimentar las centrales hidroeléctricas en el mundo contribuyen mucho más al calentamiento global de lo que se estimaba previamente, según un nuevo estudio que publica la revista científica BioScience.

Los investigadores de la Escuela de Medioambiente de la Universidad de Washington, en Vancouver, descubrieron que la vegetación podrida en el agua significa que las represas son responsables de la emisión de casi mil millones de toneladas de gases del llamado efecto invernadero cada año. Esto representa cerca del 1,3% de las emisiones generadas por el hombre anualmente en el mundo.

El análisis realizó una estimación a escala del impacto en 100 años de estas emisiones, y resultó que la producción de metano por parte de las represas sería mayor al que generan las plantaciones de arroz y la quema de biomasa.

«Estimamos que las emisiones de las represas es más del 25% por unidad de superficie de lo que se creía hasta ahora», comenta Bridget Deemer, autora principal de la investigación y parte de la Universidad de Washington.

«El metano se mantiene en la atmósfera por alrededor de una década solamente», añade Deemer, a diferencia del CO2 que existe durante siglos. Sin embargo, «durante los últimos 20 años, el metano ha contribuido casi tres veces más al calentamiento global que el dióxido de carbono», explica la académica.

El análisis realizado por los científicos reveló que las represas emiten incluso más metano que los lagos naturales y humedales en el mundo.

Fuente: Ecosistemas/Emol