La meta está clara y es limitar el aumento del calentamiento global a un máximo de 2 °C con respecto a las temperaturas existentes en el planeta en la era preindustrial. Cómo lograrlo es lo que tiene que quedar acordado antes del viernes de esta semana. Y para esto se han dado cita en París los ministros de 195 naciones, que acordarán la redacción final de un borrador de 48 páginas sobre el tema.

Así, la COP21, como se conoce a esta conferencia sobre el clima, entra en su recta final, en medio de críticas de las organizaciones sociales que reclaman que no han sido invitadas a esta instancia. Asimismo, el Papa Francisco urgió a tomar «decisiones importantes» para las «generaciones futuras».

Un tono más optimista usó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien dijo ayer que «observamos una voluntad y un espíritu positivo en torno al proceso», que «sigue bien encaminado».

El financiamiento

A primera hora de hoy lunes, los ministros deberán abordar asuntos como el reparto de los esfuerzos entre países, los medios necesarios para adaptarse al cambio climático y la cuestión clave del financiamiento.

«El tema del financiamiento sigue con retraso, con muy pocos avances sobre el dinero del que dispondrán los más pobres para adaptarse al cambio climático» a partir del año 2020, dijo la ONG Oxfam.

Por su parte, Célia Gautier, del colectivo Red Acción Clima, opinó que «las posturas de los Estados aún están muy alejadas en puntos cruciales» y que «los ministros deberán enseñar sus cartas».

Como resumió el delegado chino Su Wei, los negociadores sumaron «todos los ingredientes y los condimentos para hacer una receta», pero a partir de hoy los ministros deberán pasar a «la cocina».

Casi todos los Estados han publicado sus objetivos de reducción de gases de efecto invernadero, pero esos compromisos no impedirán que la temperatura mundial aumente en torno a los 3 ºC respecto a la era preindustrial, según distintas previsiones.

Fuente: El Mercurio