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El cambio climático amenaza el 50% de la población mundial de pingüinos

El cambio climático, que afecta a un tercio de la avifauna mundial, es la principal amenaza para la supervivencia de los pingüinos, con diez especies amenazadas -cinco de ellas en peligro de extinción- de las 18 que habitan el planeta.

Así lo ha puesto hoy de manifiesto SEO/BirdLife con motivo del Día Mundial del Pingüino, que alerta a la comunidad internacional de la necesidad de frenar las principales presiones sobre este grupo de aves, como son el calentamiento global, la contaminación marina, las especies invasoras y la sobrepesca.

Según el último informe de BirdLife International, los pingüinos, junto a los buitres del Viejo Mundo y las especies cantoras del continente asiático, sufren declives poblacionales por encima de la media del conjunto de aves del planeta.

El pingüino de Galápagos, el más escaso del planeta, con poco más de 1.200 ejemplares, se expone a hambrunas como consecuencia del calentamiento de los océanos, que podrían conducirle hacia la extinción.

La península Antártica, donde más crece la temperatura

Y los pingüinos Emperador y de Adelia -las dos únicas especies endémicas de la Antártida- podrían ver sus poblaciones reducidas por la subida de los termómetros, entre un 20 y un 30 % en el caso del primero y hasta el 60 % en el segundo.

“La península Antártica es una de las zonas del planeta donde más y más rápidamente se están incrementando las temperaturas, en los últimos 50 años se ha constatado un incremento de 0,5 grados centígrados por década”, ha explicado Andrés Barbosa, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) y vicepresidente de SEO/BirdLife.

Barbosa, que estudia el vínculo entre este fenómeno y la caída de las poblaciones de pingüinos Barbijo y de Adelia, ha señalado que el calentamiento global es el responsable de la reducción del 80 % de los glaciares y del principal organismo del ecosistema antártico, el kril, que sirve de alimento a la mayoría de vertebrados antárticos.

Por su parte, la directora ejecutiva de SEO/BirdLife, Asunción Ruiz, ha instado a la comunidad internacional a “redoblar esfuerzos para frenar el progresivo calentamiento del planeta, y nuestro país, el más vulnerable de Europa al cambio climático, no debe ni puede quedarse atrás”.

Fuente: EFE.

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[Agenda] 6ta Marcha Plurinacional por el Agua y los Territorios

20 de abril, Panguipulli; 21 de abril, Temuco; 22 de abril, Maule; 26 de abril, Antofagasta; 28 de abril, Calama, Santiago, Concepción, Los Ángeles, Osorno, Valdivia, y Chiloé.

Según los convocantes:

“Esta es la VI marcha del Movimiento por las Aguas y los Territorios, articulación que se distribuye por macro zonas a nivel País: Norte, centro y sur, esperándose una amplia concurrencia en las diferentes localidades que se convoca, teniendo una vez más como característica lo plurinacional, en reconocimiento a la coexistencia de los Pueblos en Chile, teniendo como lema principal #Aguaparalos pueblos, en el sentido de la profunda demanda por la recuperación de este vital elemento como derecho humano para el bien común y colectivo, que en la actualidad se encuentra como mercancía y recurso para el acaparamiento y explotación de intereses privados”.

Asimismo, señalan que “Otro propósito de la marcha es levantar el propósito de poner freno a los territorios en sacrificio, que ha sido la tónica de políticas impuestas desde grupos de poder político y económico que son parte del modelo neoliberal extractivista que ha saqueado al País, incluyendo la depredación de la naturaleza y el acaparamiento empresarial de bienes colectivos, levantándose frente a esta realidad diversas propuestas y demandas por parte de este movimiento”.

La convocatoria incluye, por ahora: actividades el 20 de abril, Panguipulli; 21 de abril, Temuco; 22 de abril, Maule; 26 de abril, Antofagasta; 28 de abril, Calama, Santiago, Concepción, Los Ángeles, Osorno, Valdivia, y Chiloé.

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Los siete chilenos que redactarán el informe de cambio climático de la ONU

El documento es clave para diseñar las futuras políticas planetarias en contra del calentamiento global. En su sexta versión, siete expertos chilenos ayudarán a confeccionarlo.

En 1988 el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) creó el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) para asesorar a los países para enfrentar el fenómeno y elaborar un informe que analice el estado del calentamiento global. Para ello reúne a los científicos de mayor trayectoria en el tema. Desde su fundación han publicado cinco informes.

El sexto está fijado para 2021 y en él participarán 226 científicos, siete de ellos chilenos, seleccionados entre 873 científicos: Fernando Farías, jefe de la División de Cambio Climático del Ministerio del Medio ambiente; Maisa Rojas, Laura Gallardo y Paulina Aldunce, del Centro de Ciencia del Clima y la Resilencia (CR2) de la U. de Chile; Alex Godoy, director del Centro de Investigación en Sustentabilidad de la U. del Desarrollo; Lisandro Roco, director del Instituto de Economía Aplicada Regional de la U. Católica del Norte y Francisco Meza, del Centro de Cambio Global de la U. Católica.

El informe consta de tres grupos de trabajo. El primero tiene 12 capítulos, en los que se evalúan los aspectos científicos sobre el sistema climático (como la influencia humana o cambios en el ciclo del agua y en el nivel del mar). En este grupo participará Gallardo y Rojas. Esta última será autora y coordinadora del capítulo 1, contextualizando el estado en que está el cambio climático a nivel global. “La idea es que el informe tenga un tono distinto.

El cuarto informe dejó claro que el calentamiento es inequívoco. En el quinto, en el que también participé, establecimos que los cambios en el sistema climático son claros. Si ya es inequívoco y son claros, ahora nos enfocaremos en cómo nos adaptamos”, dice Rojas. “Es un tremendo desafío, ya que somos dos autoras chilenas en este grupo. La vez pasada solo fuimos cinco chilenos, ahora somos siete, lo que significa que la investigación en Chile en relación al cambio climático ha madurado”, agrega. El segundo grupo de trabajo tiene 18 capítulos, en los que se hace un análisis de la vulnerabilidad de los sistemas socioeconómicos y naturales ante el cambio climático.

En este grupo trabajará Meza, Aldunce y Roco. Meza será autor en el capítulo 5: Alimentos, fibra y otros productos del ecosistema, que analizará cómo el cambio climático ha afectado a los sistemas agrícolas, forestales y de vegetación. “Año a año se dalia la producción, impactando el precio y la disponibilidad de productos. Nos han tocado periodos de sequía prolongado, en parte por el cambio climático, lo que ha significado un descenso en la producción”, explica Meza. Agrega que en Chile, hay cada vez más conciencia sobre el cambio climático e interés en conocer sus consecuencias.

“En el lado medio vacío del vaso, las acciones de adaptación del país son muy lentas, no se implementan con planes más robustos. Aún así, hemos hecho cosas bien, como reducir los agentes contaminantes, el impuesto al carbón(…) o el buen nivel de forestación”, dice. Aldunce será una de las autoras del capítulo 7, sobre salud, bienestar y la estructura cambiante de las comunidades. “Veré cómo impacta el cambio climático en el bienestar de las comunidades, cuáles son las poblaciones más vulnerable y cómo nos podemos adaptar a esto”. El cambio climático también tiene un efecto en las comunidades, sobre todo en sectores agrícolas y en poblaciones rurales, explica. “Uno de los impactos más grandes en el último tiempo es la sequía de 2009-2016, que se debe en 25% al cambio climático.

Las personas se quedan sin agua y hay que disponer camiones aljibe”. Aldunce es una de las chilenas que más veces ha participado en el informe. “Es importante la participación de países menos desarrollados como Chile, para llevar nuestra realidad a este informe y visibilizar nuestras problemáticas”, dice. El tercer grupo de trabajo contará con la participación de Farías y Godoy. El grupo contempla 17 capítulos y entregará medidas de mitigación, como la reducción de gases de efecto invernadero y analizará los costos y el financiamiento para llevar a cabo estas propuestas.

Fuente: La Tercera.

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22 de abril: ¿Por qué celebramos el Día de la Tierra?

El Día de la Tierra se celebra cada 22 de abril para favorecer la concienciación sobre la necesidad de proteger el planeta frente a la contaminación y la sobreexplotación de recursos naturales. Google se suma este año a la jornada con un ‘doodle’ animado en cuya elaboración ha colaborado la primatóloga Jane Goodall.

El origen del Día de la Tierra se remonta a finales de la década de los 60. Según detalla la Wikipedia, en 1968 el profesor Morton Hilbert y el Servicio de Salud Pública de Estados Unidos organizaron una conferencia sobre los efectos del deterioro del medio ambiente en la salud.

A partir de ese episodio, Hilbert y sus estudiantes se plantearon dedicar un día a la concienciación ambiental. A esa iniciativa se sumaron el Proyecto para la Supervivencia impulsado por la Universidad Northwestern y el senador y activista Gaylord Nelson, que acabó siendo la figura clave.

Primer Día de la Tierra

En 1970, Nelson organizó una jornada de concentraciones por todo Estados Unidos para reclamar la creación de una agencia que se ocupara de la protección del medio ambiente. Uno de sus objetivos era conseguir la máxima participación de profesores y alumnos universitarios, por lo que pensó en la semana del 20 al 26 de abril porque no coincidía con los exámenes ni con las vacaciones de primavera. Y eligió el miércoles al considerar que ese día habría más estudiantes en los campus por la lejanía del fin de semana.

Era el 22 de abril de 1970 y el senador bautizó la jornada como Día de la Tierra, aceptando el consejo de Julian Koenig, un amigo suyo que trabajaba como ejecutivo de publicidad.

Pese a las críticas, miles de centros educativos de EEUU (desde la enseñanza primaria hasta la universidad) se sumaron al Día de la Tierra, lo que propició que unos 20 millones de personas participaran en las concentraciones. Esta presión social llevó al Gobierno estadounidense a fundar la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y a impulsar un paquete de leyes de orientación ecologista.

La convocatoria se fue consolidando año tras año. Y en el 2009, a petición de Bolivia, la ONU fijó el 22 de abril como Día Internacional de la Madre Tierra en “reconocimiento de que la Tierra y sus ecosistemas sustentan nuestras vidas”.

Fuente: El Periódico.

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La realidad de los migrantes climáticos del país

El 15% de la población de Monte Patria ha dejado la ciudad por razones climáticas, los primeros migrantes de este tipo certificados en Chile, según un estudio de la ONU. Como ellos, otros habitantes del país están dejando sus tierras por el implacable avance del cambio climático, que hoy cobra relevancia en el marco de la celebración del 48° Día de la Tierra.

Durante gran parte de su vida, Aníbal López se dedicó a la agricultura. Perteneciente a una familia de temporeros, a los 20 años aprendió a trabajar la tierra con la ayuda de su padre y su abuelo, quienes como él pasaban gran parte del día con los pies sumergidos en la maleza cosechando uvas, tomates y porotos en los fundos de Monte Patria, comuna de la Región de Coquimbo. Sin embargo, el paisaje que durante su juventud vio poblado de frutos y vegetación, con el tiempo se transformó en un escenario árido y gris por una sequía que ha azotado al sector por más de una década, obligándolo a abandonar su pueblo en busca de mejores oportunidades.

Como Aníbal, se estima que más de 5.000 personas han migrado de Monte Patria desde que se intensificaron las sequías como efecto del cambio climático. La escasez de agua y una significativa reducción en la producción agrícola en consecuencia, principal recurso económico de la zona, han obligado a una porción importante de sus habitantes a salir de la comuna buscando alternativas laborales, convirtiéndose así en los primeros migrantes climáticos del país.

Según el informe “Migraciones, ambiente y cambio climático”, publicado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en agosto de 2017, el 15% de la población de Monte Patria ha emigrado principalmente hacia el norte: los hombres buscando trabajo en el sector minero y las mujeres en los servicios.

El capítulo chileno del estudio -que también analizó la situación en Argentina, Brasil, Colombia y Ecuador- fue hecho por Cristián Retamal, experto en migración ambiental y cambio climático de la OIM, y corresponde a la primera investigación científica en establecer un vínculo entre el fenómeno migratorio y los efectos del cambio climático en Chile, arista que -según concluye la investigación- no ha sido estudiada, por no ser reconocida como relevante a nivel académico.

Pese a la carencia de estudios, expertos concuerdan en que existen situaciones similares a la de Monte Patria en otras zonas del país, dada su alta vulnerabilidad frente a los cambios climáticos.
Por ejemplo, el 50% del territorio de la Región de Valparaíso ha sido afectado por la sequía, y de sus 38 comunas, en 23 rige un decreto de escasez hídrica. Particularmente en Petorca y La Ligua, donde el déficit de agua ha sometido a sus habitantes a una crisis que equivaldría a dejar al Gran Santiago sin el recurso por cuatro meses.

Lo mismo ocurre en los cinturones subdesérticos (zonas áridas que rodean a los desiertos) entre Atacama y Coquimbo. Se proyecta que estas zonas sufrirán una reducción importante en la oferta de agua y nieve, cuya caída anual podría disminuir incluso 30% durante este siglo.

“El cambio climático en Chile se ha asociado a varios efectos, uno es la sequía. Las proyecciones dicen que en la zona centro y especialmente en la zona cordillerana habrá una disminución considerable del agua disponible, por lo que el desierto de Atacama se trasladará hacia la zona central”, dice Pilar Moraga, investigadora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2.
Chile, especialmente la zona central, está entre las áreas de alta vulnerabilidad a los cambios climáticos como consecuencia de ser el borde del desierto de Atacama, el más árido del mundo.

Las precipitaciones han venido descendiendo durante el siglo XX, lo que ha producido una reducción de entre un 20% y un 30% de los montos anuales de lluvia.
Se ha producido un aumento de las temperaturas mínimas y una reducción de las máximas, modificando con ello los regímenes térmicos del verano y el invierno. Estas tendencias son claras entre Santiago y Copiapó

Agua: ¿el nuevo petróleo?

Con un promedio de precipitaciones de entre 80 y 100 milímetros anuales, la situación de sequía en Monte Patria ha sido declarada alarmante. Cada año la comuna enfrenta un periodo seco de ocho a nueve meses, siendo las lluvias escasas e irregulares, situación que los referentes comunales han graficado al expresar que en ciertos sectores del municipio ha habido momentos en los que no hay agua ni para beber.

Actualmente el Código de Aguas establece que el agua es un recurso privado, por lo que quien tenga derechos sobre este, constitucionalmente podrá explotarlo a perpetuidad. Este decreto representa uno de los principales problemas para los pobladores de Monte Patria, quienes en su calidad de pequeños agricultores se ven desfavorecidos ante los empresarios que poseen la propiedad de grandes porcentajes de agua en la zona, dice Retamal.

“Para las comunidades no es posible que sea más importante para los empresarios regar sus campos por utilidad privada que garantizar el agua para la comunidad. La forma en la que se entiende la propiedad del agua en Chile es muy particular y no tiene símil en otros lugares del planeta”, agrega.

En Monte Patria el 83% de su economía depende de la producción de la tierra, por lo que al verse reducida la disponibilidad del recurso hídrico, la producción también se ve afectada, disminuyendo los ingresos originados de los cultivos.

“Se han perdido más de 2.000 hectáreas productivas en la última década y esto obviamente ha generado menos fuentes de desarrollo para que la comunidad pueda desenvolverse laboralmente.

Las personas que se dedicaban a la agricultura han tenido que migrar”, dice Camilo Ossandón, alcalde de Monte Patria.

Según una encuesta realizada por la OIM a 180 hogares pertenecientes a los sectores más afectados por la sequía en Monte Patria, el 49,5% de los habitantes estaría dispuesto a desplazarse a otras partes del país con mejores oportunidades de empleo y disponibilidad de recurso hídrico. Solo el 21% se quedaría en la zona (ver infografía).

Según declaró la Oficina de Intermediación Laboral del municipio en la investigación, 6.000 trabajadores se han trasladado desde la agricultura a la minería y los servicios durante los últimos años.

“En ciertas comunidades de Coquimbo esta migración comenzó hace décadas. Los jóvenes migran a la minería o la ciudad dejando atrás a ancianos y niños que siguen viviendo en el campo gracias a las remesas de dinero que envían. Esto podría terminar en un despoblamiento rural casi irreversible si no se encuentra otra forma de hacer sustentable la vida rural. La historia ha demostrado que sin agua se produce una hecatombe social de proporciones. En ciertos países como Siria, este fue el inicio de tensiones sociales y políticas que llevaron a la guerra civil”, dice Fernando Santibáñez, director del Centro de Agricultura y Medio Ambiente de la U. de Chile (Agrimed).

Fuente: La Tercera.

 

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Estudio intenta dilucidar las consecuencias del cambio climático en ecosistemas chilenos

La iniciativa ya cumple dos años de desarrollo, incluye 14 proyectos paralelos, con más de un centenar de especialistas alemanes y chilenos, entre estudiantes de pre y postgrados e investigadores de diversas áreas científicas.

El proyecto Earthshape es un estudio que busca entender la influencia de microorganismos, plantas, hongos y animales en la formación del suelo.

La Dra. Kirstin Übernickel, coordinadora científica del proyecto, explica que para los propósitos de la iniciativa, que financia la Fundación Alemana para la Investigación (DFG), se realizan trabajos de terreno en el Parque Nacional Pan de Azúcar (regiones de Antofagasta y Atacama), reserva privada Santa Gracia (Región de Coquimbo), Parque Nacional La Campana (Región de Valparaíso) y el Parque Nacional Nahuelbuta (Región de la Araucanía).

Además, señala que en estos lugares el equipo científico también intenta comprender la influencia del clima en los procesos del suelo, teniendo en cuenta escenarios de cambio climático. Los investigadores buscan responder a una pregunta compleja, con el fin de entender las interacciones de los distintos factores que confluyen para cambiar la superficie de la Tierra.

“En Santa Gracia y en los otros tres sitios tenemos calicatas a una profundidad de entre uno y dos metros. Estamos analizando con eso las capas del suelo y su composición. A parte, tenemos una estación meteorológica que funciona desde 2016 en cada sitio y que estarán en conexión con CEAZA-Met, para publicar información de monitorización ambiental en estos sitios”, detalla la investigadora.

Indica que debido a la alta probabilidad de que esta parte del mundo aumente su temperatura en un futuro cercano, se intenta conocer, a través de experimentos en terreno, qué ocurrirá con el clima de diferentes regiones en ese escenario.

“Queremos saber, de manera concreta, qué pasaría con la vegetación, los suelos y el entorno si, por ejemplo, el clima de Santiago se traslada al Norte Chico; o si el desierto avanza hacia el sur. Para ello, hemos instalados experimentos con intercambio de especies de plantas y suelo para saber cómo reaccionan”.

Al final del trabajo, que se proyecta para los primeros años de la próxima década, los especialistas esperan obtener descripción detallada de los perfiles de suelos en las diferentes zonas edafoclimáticas estudiadas en el transecto latitudinal que contempla la iniciativa, de lo cual aún poco se conoce.

“Para la comunidad científica global, esta investigación resulta ser muy positiva, ya que aporta una línea base de comparación con otros trabajos científicos. El tipo de información que estamos obteniendo es importante para generar conocimiento sobre el funcionamiento de nuestro planeta”, asegura la investigadora.

Aplicaciones de los resultados: 

Junto a las preguntas científicas específicas que la iniciativa responderá en torno a la formación del suelo, también se espera que de luces en temas aplicados en ámbitos como la producción del suelo agrícola.

“Uno de los fines aplicados del proyecto puede ser, formarnos una idea de por qué algunos cultivos no crecen en los mismos sitios que hace años atrás. Esto puede ser útil para determinar qué hacer con las plantas o saber dónde cultivarlas. Tal vez ciertas plantaciones se deberán correr de una región a otra”, sugiere.

Por otro lado, los estudiantes de doctorados del Earthshape han elaborado documentos sobre sus proyectos para mostrar cuál podría ser la utilidad del trabajo que realizan para personas fuera del ámbito de la ciencia.

“Por ejemplo, vamos a poder identificar la mejor composición o la cantidad de fertilizantes para ser utilizada en condiciones cambio climático; cómo encontrar agua de subsuelo en forma eficiente. De acuerdo a los datos climáticos globales, modelamos las variaciones temporales y espaciales en la distribución de los tipos de plantas desde la última Gran Edad de Hielo para comprender la influencia de la vegetación en el desarrollo del paisaje”, agrega.

Todo el trabajo de terreno se realiza en Chile. En Alemania, donde se encuentra la mayoría de los científicos de la iniciativa, se realizan los análisis en laboratorios de diferentes instituciones universitarias o de investigación científica.

“Cada proyecto tiene su colaborador chileno quien tiene acceso a los datos procesados en Alemania. Esto permite generar publicaciones científicas en forma conjunta. Las muestras y los datos son accesibles para todos los proyectos que se enmarcan en esta iniciativa, de tal forma que son solicitados por los investigadores sin la necesidad de nuevos muestreos o análisis”.

Colaboración CEAZA: 

Para Übernickel, el aporte del centro científico Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) ha sido importante en términos científicos y logísticos. Lo que se ha traducido en ayuda en el terreno, excavación de calicatas, colaboración del área de meteorología, junto con los aportes del trabajo científico del Dr. Antonio Maldonado, paleoclimatólogo y uno de los chilenos en el proyecto.

Maldonado explica que en la primera etapa se ha trabajado en el análisis de un testigo de bofedales altoandinos proveniente del interior de Copiapó. Esa labor es parte de una tesis de doctorado en Alemania y se publicarían dos artículos científicos al respecto.

“En la segunda etapa proponemos algo de trabajo con testigos marinos, ya tomados por un grupo de investigadores alemanes. Adicionalmente, participamos en un artículo científico de otro grupo del Earthshape, en el cual se modeló la vegetación y clima a lo largo de todo Chile en el pasado, este articulo ya fue enviado para su revisión por pares evaluadores”.

Para el director ejecutivo del CEAZA, Carlos Olavarría, la sinergia que se logra en proyectos de cooperación de la magnitud de Earthshape es muy importante para una institución como la que lidera, ya que, a su juicio, beneficia a todas las partes tanto en conocimiento como en posicionamiento de la instituciones y sus investigaciones en la comunidad científica chilena y fuera del país.

“Con este tipo de colaboración estamos aportando al desarrollo del saber en nuestra zona y con el conocimiento universal, especialmente en una temática vanguardista como la influencia de la biología en el moldeamiento de la superficie de la Tierra. Asimismo, esta línea de trabajo se condice con nuestras declaraciones institucionales que nos está llevando a internacionalizar a nuestra corporación científica y su trabajo”.

Proyección de Earthshape

En 2019 comienza la fase dos de la iniciativa, en la cual postulan alrededor de 30 propuestas de investigación científica. En julio de 2018 la DFG decidirá cuál de estos proyectos serán financiados. Los investigadores esperan que esas iniciativas sean en gran parte las que ya están trabajando y que se sumen algunas más, para darles continuidad y poder hacer preguntas más avanzadas.

“Esperamos una gran variedad de iniciativas, cubriendo aspectos que aún no se han cubierto, y también que algunas sinergias, que se han establecido durante los últimos años, puedan ser abordadas por miembros de proyectos actualmente diferentes”, comenta la Dra. Übernickel.

Instituciones colaboradoras en EarthShape

Las instituciones chilenas asociadas al proyecto son: Universidad Austral de Chile, Universidad Católica del Norte, Universidad de Chile, Universidad de Concepción, Pontificia Universidad Católica de Chile, Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas, Universidad de la Frontera, Centro del Desierto de Atacama.

En tanto, las instituciones alemanas que participan de la iniciativa son Universidad de Marburg, Universidad de Rostock, Universidad de Köln, Universidad de Leibniz Hannover, Universidad Técnica de Kaiserslautern, Universidad de Göttingen, Universidad de Tübingen, Universidad libre de Berlin, Universidad de Frankfurt, Universidad de Bonn, Centro de Investigación Jülich, Universidad de Heidelberg, Universidad de Halle, Universidad Técnica de Munich, Universidad de Potsdam, Centro de Investigación Alemán de Geociencias, Instituto Tecnológico de Karlsruhe, Universidad de Bayreuth. También se incluye la Universidad de Bern, Suiza.

Fuente: El Día.

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Las compañías más influyentes a favor del cambio climático

Un estudio de InfluenceMap que analizó 30 mil elementos en 300 compañías y 75 asociaciones de empresas a nivel mundial, determinó cuáles son las firmas líderes en la lucha por la descarbonización de la economía.

La reducción de la huella de carbono es una meta que poseen miles de grandes compañías en el mundo. Especialmente luego de que el Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (17 ODS) han institucionalizado cada vez más el compromiso del sector privado con el cambio climático.

Pero un reciente estudio de la ONG InfluenceMap demostró que la influencia de una corporación en la política climática puede ser tanto o más importante que sus proyectos específicos para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Esta entidad analizó más de 30 mil factores en 300 compañías globales y 75 asociaciones comerciales, incluyendo, por ejemplo, consultas regulatorias, comentarios sobre políticas en presentaciones financieras, puntos de vista de CEO y altos directivos, mensajes en varios contextos, así como reportes de noticias en los medios más relevantes, entre otros.

Firmas como Apple, IKEA, Siemens, Coca Cola y Deutsche Telekom (por nombrar algunas) están en la denominada “Lista A” de las 20 empresas más influyentes en las políticas de cambio climático a nivel mundial.

Según la entidad británica autora del informe, el lobby de estas organizaciones es difícil de cuantificar, especialmente para los inversionistas. Por eso, se asignó un puntaje (de 0 a 100) que revisa varios elementos y , en definitiva, expresa cuánto de apoyo u obstrucción realiza la empresa hacia el Estado, a nivel nacional o regional, con respecto a la política climática alineada con el Acuerdo de París, incluido un análisis de sus enlaces con asociaciones comerciales.

También se restan puntos. Por ejemplo -indica el documento- negociar con asociaciones que se oponen a la política climática podría descalificar a una compañía de la lista. Esto es lo que corresponde a la otra parte de la evaluación (además del puntaje), denominado como: Engagement Intensity. “La intensidad del compromiso expresa cuán fuerte es su actividad con respecto al cambio climático, ya sea positiva o negativa”, dice el informe.

La lista se actualiza semestralmente. Por lo tanto, el próximo informe estaría publicado en septiembre de 2018, donde -según sus desarrolladores- se espera que se agreguen unas 10 compañías más. De hecho, la investigación incluye también una lista de empresas líderes potenciales con respecto al cambio climático.

Tecnológicas y automotrices

Llama la atención en el estudio, el fuerte liderazgo de empresas tecnológicas como Tesla, Amazon Google y Apple, así como la alta presencia de compañías estadounidenses, en contraposición con las políticas de Donald Trump por una economía más carbonizada.

De hecho “Microsoft pierde en la lista debido a su red comercial particularmente fuerte en poderosos grupos que se oponen a la política climática, como la Cámara de Comercio de EEUU (US Chamber)”, dice el informe, y agrega: “Otros dos fabricantes de automóviles que generalmente tienen un compromiso positivo con la política climática, como Nissan y Honda, se pierden en la lista debido a su membresía en asociaciones comerciales que actualmente se oponen a una política climática ambiciosa a nivel mundial”.

Con respecto a este mismo unto, la investigación enfatiza en la importancia de los fabricantes de automóviles, “que son parte de un esfuerzo para desmantelar la eficiencia de los vehículos de EEUU y las regulaciones de gases de efecto invernadero”, indican en InfluenceMap.

Otra de las conclusiones dice relación con la importancia de los liderazgos en el aumento del puntaje. El estudio destaca, por ejemplo, a Paul Polman de Unilever, Tim Cook de Apple, y Feike Sijbesma de DSM. También se resalta a compañías que están apostando fuertemente en energías renovables, tanto en Europa como en América del Norte y Sudamérica, como EDP, SSE e Iberdrola. “Tienen un interés estratégico para visualizar una clara línea de acción a nivel mundial que favorezca la energía baja en carbono”, indica el estudio.

Incluso, se distinguen empresas orientadas a la industria química como AkzoNobel y Royal DSM, que a pesar de que, comparativamente, tienen menos confianza de la población con respecto a estar a favor del cambio climático, están desarrollando varias iniciativas para contrarrestarlo.

Por último analiza también a firmas como ABB y Siemens, que están aportando en desarrollos tecnológicos y sistemas de eficiencia industrial, orientados a las energías renovables dentro de su cartera de productos.

Fuente: Pulso.

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Diputados proponen crear una Subsecretaría de Recursos Hídricos

La instancia, impulsada por el parlamentario (UDI) Juan Manuel Fuenzalida, buscará aunar a todos los estamentos que tengan relación con el manejo del agua para agilizar gestiones y recursos. Además contaría con facultades fiscalizadoras.

El diputado (UDI) Juan Manuel Fuenzalida y su par de la región de Atacama, Nicolás Noman, presentaron ante el Congreso un Proyecto de Resolución a través del cual solicitan al Poder Ejecutivo (Presidente de la República) el envío de un proyecto de Ley tendiente a la creación de una Subsecretaría de Recursos Hídricos.

Según explicó el parlamentario regional, la iniciativa “tiene por objeto concentrar en este estamento todos los organismos que están relacionados con el tema del agua”. En este sentido, indicó que lo que ocurre en la actualidad es que todas las reparticiones que tienen que ver con la gestión del recurso se encuentran dispersos, lo que hace más engorroso cualquier tipo de gestión.

“Por ejemplo, la Dirección General de Aguas (DGA) y la de Obras Hidráulicas (DOH) dependen del Ministerio de Obras Públicas; la Comisión Nacional de Riego, de Agricultura. A eso se suman todos los organismos técnicos que están relacionados con el tema hídrico que hoy no se conectan. Lo que esperamos con esta propuesta es precisamente poder resolver eso”, puntualiza.

Fuenzalida manifiesta que la idea es que todas estas funciones se concentren en esta subsecretaría, de manera que haya una cabeza que organice bien y de forma más ordenada. “La idea es generar un estamento que empiece a hacer conversar a todos estos organismos, que dependan de él y que empiecen a trabajar en conjunto, sobre todo que hoy tenemos un tema eje que es el cambio climático y una sequía que llegó para quedarse”, argumentó el legislador.

En líneas generales, esta propuesta hace énfasis en la importancia que reviste el agua para el desarrollo del país y puntualiza que aspectos como el cambio climático y la desertificación requieren de la acción directa de las autoridades en tal sentido.

“Ciudades enteras han quedado en los últimos años y meses sin este suministro básico y a nivel local comienzan a multiplicarse las zonas con escasez hídrica, requiriéndose en tales casos de la acción decidida de las autoridades nacionales”, precisa el documento.

En este sentido, agrega además que ante ello existe la necesidad de otorgar una respuesta institucional a este grave asunto y que “parece necesaria la incorporación en materia de políticas, planes y programas de un apoyo unívoco y general de la autoridad administrativa y no una dispersión de funciones y competencias entre los diversos órganos de la administración del Estado”, recalca.

En el texto se señala además que se valora el trabajo y la experiencia que han desarrollado estos distintos organismos, “pero que sin perjuicio de lo anterior, no existe respecto de las políticas públicas sobre este vital elemento la necesaria uniformidad y gestión unívoca y coordinada encargada de dirigir y encauzar los principales inconvenientes que reviste esta temática”.

El objetivo del proyecto entonces es establecer una autoridad central en estas materias “que dirija, coordine y promueva las políticas, planes y programas que en materia de agua establecerá la administración”. Éste nuevo organismo que se crearía sería dependiente administrativamente del Ministerio de Obras Públicas.

En cuanto a si tendría facultades fiscalizadoras y sancionadoras, Juan Manuel Fuenzalida dice que la idea es que, aprovechando la entrada en vigencia del nuevo Código de Aguas, esperan que esta subsecretaría efectivamente tenga estas atribuciones. “Hoy la DGA es una entidad fiscalizadora, que revisa que nadie saque agua si no tiene derechos, pero son limitadas las atribuciones. Ahora queremos que esta subsecretaría sea la entidad rectora del tema del agua en Chile”.

El parlamentario recalca que la extensa sequía que ha afectado tanto a las regiones de Coquimbo como de Atacama fue precisamente lo que los llevó a plantear la necesidad de este ordenamiento, porque mientras se enfrentó esta crisis quedaron al descubierto las falencias que existen en el tema de coordinación de las instituciones que tienen relación con el manejo del agua.

“Nace como consecuencia del déficit hídrico que nosotros hemos tenido acá en la región (Coquimbo). Creemos que esto está recién empezando, por lo tanto nos queremos adelantar para que, a nivel nacional, no tengan los mismos problemas que tuvimos nosotros como región”, recalca y agrega que “Nicolás Noman fue gobernador de la provincia de Copiapó y yo fui intendente en pleno problema de la sequía. Vivimos y experimentamos el tema y por eso es que desde la experiencia consideramos que se debe apuntar a resolver esta problemática”.

Será de vital importancia también, manifiesta, que a través de esta instancia se puedan conseguir más recursos para estas materias y, por sobre todo, agilizar la gestión. “Ya hay que comenzar a ejecutar acciones de mayor envergadura como desaladoras, tratamientos de agua, pero para ello deben conversar todos los organismos y esta subsecretaría nos permitiría agilizar los procesos de concreción”, expresa.

APOYOS

El diputado Fuenzalida destacó que la propuesta ha tenido ya el apoyo de sus pares en el Congreso, “sobre todo los de la Comisión de Recursos Hídricos, que es donde estamos presentando este proyecto”.

Confía, además, en que tenga una buena acogida en el Presidente de la República, Sebastián Piñera “y de todos los sectores de manera de que en un año más podamos tener un proyecto más definido y consolidado”, apuntó.

Fuente: El Día.

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Fondo de Agua: El modelo con el que buscan enfrentar efectos del cambio climático en la RM

La protección de las fuentes de agua, el uso eficiente del recurso, la gestión de riesgos, la gestión de información y divulgación, son las cuatro acciones que llevarán a cabo.

La escasez hídrica es un problema mundial. Sudáfrica, recientemente, declaró al país en estado de catástrofe natural a causa de la sequía. Allí las reservas de agua están en su nivel más bajo y en Ciudad del Cabo (la capital) los habitantes no pueden consumir más de 50 litros diarios de agua, en un intento por extender hasta junio sus escasas reservas hídricas.

La situación no es solo de ese país. Según la Organización de las Naciones Unidas, al 2050 la demanda global de agua potable crecerá más de 40% y al menos un cuarto de la población del planeta vivirá con escasez.

Chile es parte de esa realidad: en los últimos 10 años la sequía ha golpeado a la mayor parte del país, e incluso habría sido una de las causas de los incendios del verano de 2017. El tema no es solo que escasea, sino que el pronóstico es que, producto del cambio climático, las lluvias y la acumulación de nieve no solo no volverán a ser lo que eran, sino que seguirán disminuyendo.

“Al 2070 tendremos una reducción hasta de 30% del agua disponible actualmente en la región, según estudios del cambio climático”, señala Maryann Ramírez, gerente de conservación para Chile en The Nature Conservancy (TNC).

Como una forma de prevenir la situación es que, a fines del gobierno pasado, se firmó un Acuerdo de Entendimiento para la Región Metropolitana (RM), que busca implementar el primer Fondo de Agua del país.

En la Región Metropolitana se concentra cerca de un tercio de los habitantes del país. A ello se suma una alta concentración de actividades agrícolas, mineras y generación hidroeléctrica. Todo con la misma agua.

En la iniciativa, que fue promovida por la Intendencia de Santiago y el Gobierno Regional y bajo la secretaría técnica de The Natural Conservancy, se comprometen los sectores público, minero, agrícola, vitivinícola, industrial y de la sociedad civil, para asegurar la disponibilidad hídrica de la RM.

“Es un tremendo valor trabajar en conjunto para consensuar una visión de largo plazo en un tema crítico para el desarrollo sustentable de la Región Metropolitana. Así, como la voluntad de los distintos actores de haberlo relevado y visibilizado al punto de ser una iniciativa priorizada en la implementación de la Estrategia de Resiliencia de Santiago”, añade la directora de Resiliencia del Gobierno Regional, Gabriela Elgueta.

En qué consiste: 

Los Fondos de Agua buscan la conservación de las fuentes hídricas que ya funcionan en países como Brasil, Perú, Colombia y Ecuador, adecuados a la realidad local.

“Son modelos innovadores enfocados en la conservación de las fuentes de aguas, pensados a largo plazo, que operan a través de inversiones que se concentran en un solo fondo y que provienen tanto del mundo privado como de la institucionalidad pública”, asegura Felipe Infante, seremi de Obras Públicas de la Región Metropolitana.

Para Ronald Bown, presidente de Asoex, la iniciativa permite que mejore todo el proceso de distribución y uso del agua de las cuencas que se involucran.

“Fortalecen la gobernanza de las cuencas al reunir a los actores relevantes, entregando sólidos conocimientos científicos para facilitar el proceso de toma de decisiones”, expresa.

El primero en Chile: 

Previo a lanzarlo, las entidades involucradas realizaron, durante los últimos meses de 2017, un trabajo indagatorio para determinar su factibilidad.

“Esta etapa contó con la participación de numerosas institución públicas y privadas, y concluyó con la firma del Acuerdo de Entendimiento, que deja de manifiesto el interés de conformarlo”, explica Infante.

Los expertos insisten en que con el fondo lo que se busca es contribuir a la seguridad hídrica de la Región, garantizando la disponibilidad para lograr el bienestar humano y permitir el desarrollo socioeconómico.

“Una iniciativa como esta permite relevar la necesaria alianza que debe existir en temas hídricos entre los diversos actores de una cuenca, pero, junto con ello, la participación de estos diversos actores le otorga mayor legitimidad a los esfuerzos que se realicen, y la administración por parte de una organización ajena a todos los participantes (institución Fondo de Agua) le entrega la suficiente imparcialidad y transparencia”, dice Infante.

Por ahora, para el Fondo lanzado recientemente en la Región Metropolitana tiene que definirse la forma jurídica, así como la administrativa. Luego viene avanzar en los temas de fondo.

“En la etapa de factibilidad se definieron tres pilares fundamentales. En primer lugar, es una labor eminentemente técnica; luego generar una estructura organizacional moderna y acorde a los requerimientos; por último, la definición de un financiamiento sustentable y transparente. La participación de la institucionalidad pública, empresas privadas y sociedad civil, aseguran una instancia de diálogo en que se prioricen los problemas comunes y se desarrollen alianzas estratégicas enfocadas en objetivos claros y determinados. En ese contexto, se pretende levantar una cartera de proyectos”, explica Infante.

Para Bown una tarea que debiera realizar el Fondo es financiar en forma centralizada y validada estudios y acciones para analizar y tratar de reducir impactos como el cambio climático y la escasez de agua.

Maryann Ramírez coincide con Ronald Bown en que esto permite avanzar en información y gobernanza entre todos los usuarios el agua, y agrega que además aporta para “una planificación del territorio y protección de las zonas en que se origina el agua para toda la región”.

Cuatro acciones clave: 

El trabajo del Fondo de Agua en la Región Metropolitana estará enfocado en cuatro líneas de acción: proteger las fuentes de agua (glaciares, humedales, restauración de la parte alta de la cuenca y la creación de áreas protegidas), hacer uso eficiente del recurso (reutilización de agua, infiltración y almacenamiento), gestionar información (acciones de monitoreo, desarrollo de información y programas educativos, plataformas de información para usuarios y tecnología), y la gestión de riesgos (realización de estudios y acciones respecto de los riesgos para la cuenca).

“Estas acciones son fundamentales, pues abarcan la solución desde el origen del agua y cómo se reduce su consumo, hasta la gestión de riesgos…Al aumentar la temperatura, en conjunto con la reducción de las precipitaciones, existe una tendencia de aumento de los eventos extremos”, dice Maryann Ramírez. Comenta que enfrentar esto es un desafío enorme, “pero que se puede hacer si empezamos a trabajar en forma conjunta entre todos los usuarios del agua”, manifiesta.

Fuente: El Mercurio.

Noticias

Salud mental: Las consecuencias “invisibles” del Cambio Climático

El Cambio Climático vino para quedarse, al menos así lo evalúan científicos de todo el mundo. Son pocos los que, como Donald Trump, ignoran la existencia del fenómeno que amenaza con condicionar la vida de miles de millones de seres vivos en el planeta.

La sequía o las lluvias destructivas son las imágenes más comunes del evento. Sin embargo, hay otras que avanzan silenciosas y comprometen la integridad de las personas.

¿Cómo puede el Cambio Climático impactar en la Salud mental? Es una de las preguntas que trata de responder Rodolfo Sapiains, el psicólogo y profesor de la Universidad de Chile trabaja recolectando datos sobre el impacto de estos cambios en la condición médica de los afectados.

El también miembro del CR2 de la Universidad explica que esta una preocupación mundial: “En Australia hay reporte de cientos de campesinos que se han suicidado producto de las sequías”.

En Chile no hay diferencia. Tal como ocurre en el resto del planeta, las poblaciones más afectadas son las más pobres y vulnerables. “Definitivamente los más perjudicados son las comunidades que viven de la agricultura. Zonas como la V región carecen de agua y es un fenómeno que se ha ido repitiendo en otros puntos del país”.

Desde la Asociación Nacional de Mujeres Indígenas y Rurales (Anamuri) llevan tiempo denunciando este problema. En el país hay gente que está abandonando el campo, dejando actividades tradicionales de sus familias, por culpa de las sequías. La vida citadina incluye aceptar puestos de trabajo mal remunerados, lo que imprime tensión a decenas de familias.

El psicólogo aclara que el problema “no es solo en el campo. Hay que mirar la crisis que hay en Chiloé. El Cambio Climático profundiza problemas en zonas enfermas, las que están dañadas debido al modelo económico vigente”.

Depresión, pobreza, estrés, son solo parte de los síntomas de un problema que se invisibiliza. “En Chile, las autoridades no hacen nada por estas personas”, dice Sapiains advirtiendo que existe una falta de consciencias sobre estos efectos que, en el mundo, ya se están tratando de contener.

El patrimonio es otro de los invisibles damnificados. La recientemente galardonada arqueóloga Victoria Castro lamenta las formas de vida que se están perdiendo, por ejemplo, en el norte andino del país.

Desde hace cuatro años trabaja con un grupo de expertos en rastrear la huella del desierto que avanza en la zona. “Es lamentable. Hay comunidades enteras que han tenido que desplazarse, abandonar sus tradicionales formas de vida porque no tienen agua para vivir”.

La preocupación no solo es por el fenómeno climático, los expertos están preocupados porque Chile no entiende la urgencia de cambiar su modelo productivo. Castro advierte que “hay cosmovisiones, culturas que están en riego inminente de desaparecer”. Ejemplo de ello serían los estancieros andinos, que han tenido que abandonar la alta montaña para poder hacerle frente a las mineras y al Cambio Climático.

Al igual que en el mundo de la salud pública, la también profesora emérita de la Universidad de Chile confiesa que este no es un tema de discusión para las autoridades, las que concentran esfuerzos en “hablar del problema”, sin ocuparse de la solución.

Fuente: Diario U Chile.