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Científicos recomiendan aumentar la meta del Acuerdo de París

Científicos piden fijar el límite máximo de aumento de temperatura a 1,5 °C y no los 2 °C actuales.

Un equipo internacional de científicos recomendó fijar en 1,5 grados centígrados el objetivo del Acuerdo de París, una medida más exigente que el aumento de 2 grados de temperatura media global establecido ahora, según publicó el viernes la revista especializada Science.

Los autores concluyeron que limitar el calentamiento a 1,5 grados centígrados salvaría a la gran mayoría de las especies del cambio climático, incluyendo numerosos tipos de plantas y animales.

Investigadores de las universidades East Anglia, en Inglaterra, y James Cook, en Australia, estudiaron unas 115.000 especies, incluyendo 31.000 insectos, 8.000 aves, 1.700 mamíferos, 1.800 reptiles, 1.000 anfibios y 71.000 plantas en este informe, el de mayor escala de su tipo.

Los datos indican que las especies que se verían menos afectadas serían las del sur de África, el Amazonas, Europa y Australia.

“Descubrimos que alcanzar el objetivo final del Acuerdo de París, limitando el calentamiento a 1,5 grados centígrados, haría obtener enormes beneficios para la biodiversidad, mucho más que acotándolo a 2 grados”, apuntó la autora principal, Rachel Warren, profesora de la Universidad East Anglia.

El equipo quiso ver cómo las diferentes proyecciones del clima futuro provocaban que las áreas se volvieran climáticamente inadecuadas para las especies que viven allí.

Una de las conclusiones del informe es que reducir el riesgo para los insectos es particularmente importante porque son vitales para los servicios de los ecosistemas, como la polinización de cultivos y flores, y ser parte de la cadena alimentaria de otras aves y animales.

Con el calentamiento a 2 grados, Warren y su equipo estimaron que el 18% de los 31.000 insectos que estudiaron perderá más de la mitad de su rango, mientras que si se reduce a 1,5 grados, solo le ocurriría al 6 %.

Si embargo, alertaron que con la trayectoria actual del calentamiento global, y si los países cumplen sus promesas de reducir las cantidades de dióxido de carbono, es de alrededor de 3 grados centígrados.

En ese caso, casi el 50% de los insectos perdería la mitad de su rango. Ellos son vitales para los ecosistemas y los humanos: polinizan cultivos y flores, proporcionan alimento para organismos de alto nivel, descomponen los desechos y mantienen un equilibrio en los ecosistemas al comer las hojas de las plantas.

“Si las temperaturas aumentan en 3 grados Centígrados, los servicios ecosistémicos provistos por los insectos se reducirían enormemente”, concluyó Warren.

En diciembre de 2015, 195 naciones alcanzaron un pacto histórico, el Acuerdo de París, para combatir el cambio climático e impulsar medidas para un futuro bajo en emisiones de carbono, resiliente y sostenible.

En junio del año pasado, el Presidente estadounidense, Donald Trump, cumplió una de sus promesas de campaña al anunciar la retirada de su país del Acuerdo, aunque en los últimos meses ha insinuado que podría volver a adherirse con “nuevas condiciones que no perjudiquen a su economía”.

Fuente: La Tercera.

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EE.UU. anula programa de la NASA sobre gases de efecto invernadero

La Casa Blanca «mató discretamente» un programa de la Nasa de unos 10 millones de dólares por año destinado a vigilar el dióxido de carbono y metano – contribuyentes al calentamiento global – en la atmósfera, publicó este jueves la revista Science.

El programa Carbon Monitoring System (CMS) de la agencia espacial estadounidense busca las fuentes de emisión y los pozos de dióxido de carbono, y crea modelos en alta resolución de los flujos de ese gas de efecto invernadero sobre la Tierra, según la revista.

«El gobierno del presidente Donald Trump mató discretamente el CMS», se lee en el artículo, en el que se califica a esta decisión de «último ataque de envergadura contra la ciencia climática» operado por la Casa Blanca.

La Nasa no ha respondido aún a las solicitudes de declaración por parte de la AFP.

Según la revista estadounidense, la Nasa «rechazó dar explicación de esta anulación, sin ser las restricciones presupuestarias y prioridades más urgentes dentro del presupuesto científico».

Trump siempre se ha mostrado escéptico respecto a los temas vinculados al cambio climático. De hecho, ha llegado a decir que este fenómeno es un «invento» de China.

Fuente: AFP.

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Científica afirma que el Ártico está cambiando irrevocablemente por los gases de efecto invernadero

La científica del Ártico Julienne Stroeve conoce en primera persona los efectos de los gases de efecto invernadero y tiene algunas ideas sobre cómo reducirlos, a largo y corto plazo.

La investigadora de hielo del Ártico Julienne Stroeve no deja de pensar en la cantidad de hielo marino que se derrite cada vez que vuela por trabajo al Colegio Universitario de Londres desde su estado natal en Colorado (EE.UU.)

Stroeve conoce en primera persona cómo los gases de efecto invernadero, que atrapan el calor, están cambiando irrevocablemente el Ártico.

En el verano de 2012, formó parte de una expedición ártica cuando el hielo marino cayó al punto más bajo jamás medido, un récord que seis años más tarde aún se mantiene.

Desde entonces, sus preocupaciones no han hecho más que aumentar a medida que estudia el declive del hielo y sus efectos sobre el plancton, base de la cadena alimenticia marina, así como los extremos climáticos, como los eventos ROS, o eventos de lluvia en nieve que dificultan, por ejemplo, la supervivencia de los renos en invierno. Los renos acostumbran a escarbar en la nieve hasta dar con su alimento, pero cuando la lluvia cae sobre la nieve, genera una placa sobre ella, que impide a los animales obtener su comida.

«Vuelo mucho para asistir a congresos en todo el mundo, y aunque cada vez se celebran más videoconferencias, las reuniones cara a cara siguen siendo mejores”, explica. «Me encantaría tener la oportunidad de pagar más por el billete de avión para compensar las emisiones de carbono causadas”, afirma.

Stroeve dice que pone de su parte viajando en transporte público, pero añade que volar es una de las peores transgresiones ambientales y que la mejor solución a largo plazo sería desarrollar una fuente de energía renovable para el transporte aéreo.

Además, es vegetariana, lo que ayuda a reducir aún más su huella de carbono. Cree que los organizadores de eventos deberían ofrecer menús sin carne en las conferencias. «Realmente no es gran cosa prescindir de carne durante un día o una semana de reuniones, y eso puede reducir drásticamente nuestras huellas de carbono”, señala.

Para mostrar su compromiso con la acción climática, las instituciones de investigación y las universidades deberían emplear energías renovables, según Stroeve. Su principal base de investigación, el Centro Nacional de Datos sobre Nieve y Hielo (NSIDC, por sus siglas en inglés) en Boulder, Colorado, ya se ha convertido en un centro ecológico.

El NSIDC proporciona un flujo constante de datos climáticos a investigadores de todo el mundo. Sólo el enfriamiento de los ordenadores del centro requiere 300.000 kilovatios-hora de electricidad al año. Esa energía sería suficiente para abastecer a 34 hogares. Una reestructuración reciente redujo el consumo energético en un 90 por ciento. El instituto también ha instalado paneles solares en el tejado para generar electricidad adicional.

Fuente: Deutsche Welle.

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Líderes americanos se comprometen a fijar precios a las emisiones de carbono

Ahora hay un total de 42 jurisdicciones nacionales y 25 jurisdicciones locales y regionales que ponen precio a las emisiones de carbono.

Hoy, con motivo de la cumbre One Planet Summit, jefes de Estado y de gobierno de Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, México, los gobernadores de California y Washington y los primeros ministros de Alberta, Columbia Británica, Nueva Escocia, Ontario y Quebec lanzaron el marco cooperativo Precio al Carbono en las Américas.

Reconociendo que el cambio climático es una amenaza global, nacional y local, estos líderes del continente americano reafirman su compromiso con el Acuerdo de París y se comprometen a fijarle precios a las emisiones de carbono como un instrumento central de su política para la acción contra el cambio climático; profundizar la integración regional de los instrumentos de precios al carbono en todo el hemisferio y desarrollar políticas de carbono que respalden la competitividad, fomenten la innovación, creen empleos, proporcionen un entorno saludable para sus ciudadanos y produzcan reducciones de emisiones significativas.

Con esta declaración, líderes provenientes de todo el continente presentan su visión conjunta para la cooperación regional sobre fijación de precios al carbono en las Américas y se comprometen a colaborar para fortalecer los sistemas de Monitoreo, Reporte y Verificación (MRV) de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) con el objetivo final de establecer la base necesaria para vincular sus mercados de carbono.

Este renovado compromiso a compartir lecciones y mejorar la capacidad técnica en torno a los precios al carbono llega en un momento crucial: con ocho iniciativas nuevas o mejoradas de fijación del precio al carbono desde principios de 2016, siendo tres cuartas partes de ellas en las Américas (Colombia, Chile y varias provincias canadienses). Ahora hay un total de 42 jurisdicciones nacionales y 25 jurisdicciones locales y regionales que ponen precio a las emisiones de carbono.

La declaración de hoy se basa en los compromisos de sostenibilidad establecidos por los países miembros de la Alianza del Pacífico y los esfuerzos continuos de Canadá y California para acelerar los esfuerzos hacia un crecimiento limpio y permitirá a los países de la región abordar el desafío climático usando la ruta más rentable: la colaboración.

En el futuro, el grupo de trabajo Carbon Pricing in the Americas (CPA) servirá como una plataforma para la cooperación entre jurisdicciones y, con el apoyo de diversas partes interesadas, incluidas empresas, instituciones financieras, organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil, tendrá como objetivo identificar oportunidades para aumentar la alineación de los sistemas de fijación de precios al carbono y promover mercados de carbono basados en iniciativas ya implementadas con éxito, como la Partnership for Market Readiness (PMR), entre otras.

La plataforma de colaboración Precio al Carbono en las Américas impulsa la acción para fortalecer la implementación de los precios al carbono como un instrumento de política central para la acción climática y el cambio hacia la energía limpia, la innovación y la promoción del desarrollo económico sostenible.

Esta iniciativa fortalece la alineación de los sistemas de fijación de precios del carbono e introduce sistemas armonizados de MRV de emisiones de GEI como base necesaria para la cooperación regional y el desarrollo de los mercados de carbono en las Américas.

Consulta declaración acá. 

Michelle Bachelet, presidenta de Chile

“Nuestras economías no pueden negar el cambio climático y su impacto sobre las personas. Estableciendo un precio al carbono permitimos que el mercado impulse la acción climática a un menor costo. Cuando los objetivos económicos y ambientales están alineados, el desarrollo sustentable se hace inevitable. Por eso nos alegramos de que el precio al carbono se extienda por el continente americano, así más personas se beneficiarán de la mitigación climática.”

Enrique Peña Nieto, presidente de México

“La fase piloto de nuestro mercado de carbono está programada para iniciarse en la segunda mitad del 2018. Este es un paso sin precedentes en México y América Latina. Al adoptar esta Declaración, reconocemos el enorme potencial de colaboración en el continente, para continuar ampliando, profundizando y vinculando nuestros mercados de carbono”

Jerry Brown, gobernador de California

«California ha puesto un precio al carbono y al mismo tiempo nuestra economía ha crecido, somos la sexta economía más grande del mundo. Trabajaremos con los estados y países de las Américas, y más allá, para expandir este esfuerzo».

María Angela Holguín Cuéllar, ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia

El precio al carbono es uno de los instrumentos económicos más importantes para Colombia y forma parte de nuestra política nacional de cambio climático. Reconocemos la importancia de fortalecer el diálogo técnico entre nuestros gobiernos para mejorar la acción climática en nuestra región.

Manuel González Sanz, ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica

«Costa Rica tiene una larga historia reconociendo el valor económico de los servicios ambientales como un aspecto clave de nuestra política ambiental, tanto en el país como en el extranjero. Estamos orgullosos de adoptar esta Declaración y esperamos continuar trabajando con nuestros amigos y colegas para encontrar formas de fortalecer las conexiones entre los precios al carbono, la transparencia y la ambición en apoyo al objetivo del Acuerdo de París».

Catherine McKenna, minister of Environment and Climate Change

«Fijarle precios al carbono puede ayudar a estimular la innovación, alentar a las empresas a reducir las emisiones y apoyar los esfuerzos globales para enfrentar el cambio climático. Canadá entiende que un entorno limpio y una economía fuerte van de la mano. La cooperación entre los gobiernos de las Américas respalda la competitividad de nuestras economías, la protección de nuestro medio ambiente y el bienestar de nuestros ciudadanos».

Kathleen Wynne, primera ministra de Ontario

«La lucha contra el cambio climático se trata de salvar todo nuestro planeta. Tenemos que estar en esta lucha juntos. A través de la cooperación podemos tener el mayor impacto al menor costo. El Marco Cooperativo de Precios al Carbono en las Américas es otro gran paso adelante. Muestra que no permitiremos que las futuras generaciones sufran las consecuencias de la inacción. Juntos, ganaremos esta pelea».

Philippe Couillard, primer ministro de Quebec

En Quebec elegimos un mercado de carbono porque es la herramienta económica más flexible y eficiente para guiar a las empresas en la transición energética y para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en todos los sectores. Hoy, Quebec, California y Ontario, juntos, constituyen el segundo mayor mercado de carbono en el mundo. Nuestro mercado ha inspirado a muchos otros y es una herramienta de fijación de precios del carbono que se comparte con un número creciente de socios en los cuatro rincones del mundo. Al unirse a esta Declaración, Quebec se suma a las numerosas acciones y alianzas que se han creado para apoyar la introducción de un precio sobre el carbono en las economías mundiales y, en particular, para promover los mercados de carbono.

Iain Rankin, ministro de Medio Ambiente de Nueva Escocia

«Nueva Escocia ha trabajado mucho para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Podemos estar orgullosos de lo que hemos logrado y, a través de nuestro nuevo programa de límites y comercio, seguiremos contribuyendo al esfuerzo global sobre el cambio climático. Nos complace trabajar con otros países, estados y provincias para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero».

Declaraciones de apoyo:

Emmanuel Macron, presidente de Francia

Reconozco a estos líderes regionales por sentar las bases de una cooperación multinivel sobre fijación de precios al carbono. Envía una señal clara y muestra que trabajar juntos puede ofrecer resultados concretos para alcanzar objetivos importantes y ambiciosos siguiendo el camino de París.

Jim Yong Kim, presidente del grupo Banco Mundial

«Ahora que el mundo se une para reafirmar su compromiso con el Acuerdo de París, acogemos con beneplácito el marco de cooperación de Precios al Carbono en las Américas. Los precios al carbono proporcionan la ruta más estable, rentable y predecible para los países en transición hacia economías de bajas emisiones de carbono. El Grupo Banco Mundial está listo para apoyar a los países de las Américas mientras trabajan juntos para implementar la fijación de precios al carbono para una acción climática ambiciosa».

António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas

«Los precios al carbono pueden desatar la innovación y proporcionar los incentivos que las industrias y los consumidores necesitan para tomar decisiones sostenibles. Mientras nos esforzamos por lograr una mayor ambición en la implementación del Acuerdo de París, invito a todos los gobiernos y partes interesadas a intensificar la acción sobre este instrumento clave para enfrentar el desafío climático y aprovechar las oportunidades de un futuro resiliente y bajo en carbono».

Christiana Figueres, ex secretaria ejecutiva de la CMNUCC, vicepresidente del Pacto Global de Alcaldes y líder climático, Grupo del Banco Mundial

«La fijación de precios al carbono es una herramienta poderosa para colaborar y traducir la urgencia en acción. Lanzada en el segundo aniversario del Acuerdo de París, esta iniciativa no podría ser más oportuna y demuestra que la voluntad política para la acción climática en las Américas sigue siendo sólida».

Ban Ki-moon, ex secretario general de las Naciones Unidas

«La fijación de precios al carbono es un salto cuántico crítico para la tan necesaria transformación hacia un futuro con bajas emisiones de carbono. La plataforma de fijación de precios al carbono de las Américas dará rienda suelta a las fuerzas del mercado para impulsar la innovación y las soluciones climáticas. Esta iniciativa única debería liderar la Coalición Mundial para la fijación de precios de carbono como fue convocada en 2015 por el presidente de la COP de París para el Clima, Hollande».

Kofi A. Annan, presidente de la Fundación Kofi Annan, ex secretario general de las Naciones Unidas

«Doy la bienvenida a esta interesante iniciativa para la acción contra el cambio climático. Al ponerle un precio al carbono, estamos estableciendo los incentivos adecuados para volver nuestras economías verdes y acelerar el cambio hacia fuentes de energía limpias y eficientes».

Feike Sijbesma, CEO de Royal DSM, líder del Clima del Banco Mundial y copresidente de la Coalición de Líderes para la Fijación de Precio al Carbono

«La colaboración de los líderes en las Américas es un hito importante. Una expresión famosa es «Si quieres ir rápido, ve solo. Si quiere llegar lejos, ve de la mano”. Afortunadamente, cuando los gobiernos colaboran en la fijación de precios al carbono, esto incentiva al sector privado a ir, no solo más lejos, sino también más rápido. Muchas compañías en las Américas ya están preparando sus negocios para el futuro al ponerle un precio interno al carbono, y yo recomendaría que todos se unan a nosotros. En DSM, ya aplicamos un precio interno de € 50 / tonelada de CO2. Un precio sobre el carbono libera el potencial del sector privado, como las empresas y los inversores, para contribuir más y más rápidamente a abordar el cambio climático garantizando un incentivo económico».

Dirk Forrister, presidente y CEO de la Asociación Internacional de Comercio de Emisiones (IETA)

«IETA apoya incondicionalmente el compromiso de los gobiernos de las Américas de formar un marco cooperativo para integrar sus mercados de carbono en el futuro. El creciente interés en soluciones basadas en el mercado en todo el mundo ayudará a movilizar a las empresas para avanzar en los objetivos del Acuerdo de París al tiempo que se preserva la competitividad. IETA felicita a los signatarios por su visión y se compromete a ayudar a los signatarios a cumplir los objetivos de esta importante declaración”.

Fred Krupp, Presidente, Environmental Defense Fund

“A casi dos años de la adopción del Acuerdo de Paris, la Declaración del Precio al Carbón de las Américas muestra lo que el acuerdo hizo posible: Un nuevo modelo de cooperación internacional entre países, estados y provincias para elevar la ambición de acción climática global que encamine al planeta en un futuro de prosperidad de bajo carbono. El precio al carbono está resultando en la reducción de emisiones de gases efecto invernadero e impulsando la innovación en energía limpia en California y Quebec. Esta declaración facilita el camino para extender estos beneficios a lo largo de todo el continente y posicionar el liderazgo de la región en la lucha contra el cambio climático. Environmental Defense Fund celebra a los signatarios por su liderazgo y está listo para apoyar la implementación de esta Declaración.”

Ben van Beurden, director ejecutivo de Royal Dutch Shell plc.

«Este compromiso de los jefes de Gobierno de implementar precios al carbono en gran parte de las Américas es audaz y muy bienvenido. Esperamos, en el mediano a largo plazo, impulsar la eficiencia y los beneficios económicos para todos los países involucrados en su intento de reducir las emisiones de dióxido de carbono. La creación de una plataforma de cooperación y la expansión de los mercados subyacentes de carbono es exactamente el tipo de resultado ambicioso que busca el artículo 6 del Acuerdo de París».

Isabelle Kocher, CEO, ENGIE

«Poner precio al carbono es claramente la señal clave para la toma de decisiones que necesitamos para tomar las decisiones correctas y cumplir con el objetivo del Acuerdo de París a menos de 2°C. Definitivamente acogemos y apoyamos esta declaración.”

Geisha Williams, CEO y presidente de PG&E Corporation

«El precio al carbono juega un papel fundamental en la generación de inversiones en torno a la acción climática. PG&E fue uno de los primeros defensores de los precios al carbono a través del programa de comercio de derechos de emisión multisectorial de California y apoyamos firmemente la adopción de los precios del carbono en otras jurisdicciones para mitigar los impactos climáticos que continúan ocurriendo. Esperamos trabajar con las partes interesadas clave en el fortalecimiento de la colaboración internacional y regional en este tema en los próximos años».

Juliana Lopes, Directora de América Latina, CDP

«La fijación de precios del carbono es una parte importante del conjunto de herramientas para gestionar las emisiones de carbono e impulsar la inversión con bajas emisiones de carbono de una manera rentable y rentable para el mercado. Al establecer los cimientos para futuros vínculos del mercado de carbono como este, los gobiernos de California, Chile, Canadá, Colombia y México demuestran su liderazgo en el cambio climático y su deseo de crear los incentivos adecuados para las empresas e inversores con visión de futuro. Esperamos apoyarlos para que este mercado de carbono en las Américas sea una realidad.”

José Oriol Bosch, CEO, Bolsa Mexicana de Valores

«El cambio climático es una amenaza global que afecta a todas las economías. Un sistema de comercio de emisiones es una de las formas más efectivas e inteligentes de abordar el cambio climático, fortalecer y preservar nuestra competitividad. Conectar nuestros mercados carbono en las Américas será clave para reducir los costos y proporcionar mecanismos flexibles a todas las empresas de la región. Damos la bienvenida a esta iniciativa y esperamos trabajar juntos para asegurar el desarrollo sólido de mercados de carbono».

Marina Hermosilla, directora Ejecutiva del CLG de Chile

Aplaudimos los esfuerzos de Chile y otros países y jurisdicciones de América que culminaron en la creación de la iniciativa Precio al Carbono en las Américas y hacemos un llamado a los políticos, legisladores y a nuestros pares del mundo empresarial a nivel nacional e internacional para que muestren liderazgo y compromiso con la acción climática y el desarrollo sostenible, y nos comprometemos a trabajar en conjunto para lograr los objetivos del Acuerdo de París.

Fuente: Gobierno de México.

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Cambio climático: Las emisiones mundiales de CO2 vuelven a crecer en 2017

Las emisiones de dióxido de carbono (CO2) generadas por el ser humano volverán a aumentar en 2017. Según los cálculos de los especialistas, alcanzarán las 41,5 gigatoneladas, un dato similar al de 2015, cuando se batieron todos los récord. El incremento en el uso del carbón, especialmente en China, está, en gran medida, detrás de la subida. Casi el 90% de las emisiones de CO2 que genera la actividad humana proceden del uso de los combustibles fósiles y la industria, que este 2017 crecerán un 2% después de tres años de estancamiento y alcanzarán un nuevo récord. «El tiempo se está agotando», advierten los investigadores sobre la necesidad de recortar las emisiones para evitar los efectos más catastróficos del cambio climático.

Los dos estudios en los que se incluyen las previsiones de crecimiento de las emisiones, que se publican este lunes en Nature Climate Change y Environmental Research Letters, se difunden coincidiendo con la última semana de la Cumbre del Clima de Bonn (COP23), donde los representantes de casi 200 países debaten sobre las normas de aplicación del Acuerdo de París contra el cambio climático. Y las noticias no son buenas, porque las emisiones mundiales de CO2, el principal gas de efecto invernadero, volverán a crecer en 2017 hasta llegar a las 41,5 gigatoneladas, el mismo dato que en 2015, cuando se alcanzó el pico máximo histórico.

Dentro de esas 41,5 gigatoneladas se incluye el CO2 expulsado por el ser humano ligado a la quema de combustibles fósiles, la industria y los cambios en el uso del suelo (como la deforestación). En ese último apartado, en el de los cambios en el uso de la tierra (que suponen alrededor del 10% del dióxido de carbono de la actividad humana), los investigadores no han encontrado grandes cambios respecto a 2016, con lo que los datos de 2017 son similares a los del pasado año.

Donde sí se produce un incremento notable es en las emisiones relacionadas con los combustibles fósiles y la industria, que acumulan casi el 90% de todo el dióxido de carbono que genera la actividad humana en el planeta y que este año crecerán un 2% respecto a 2016, hasta llegar a las 36,8 gigatoneladas. Y lo harán después de tres años seguidos (desde 2014) en los que se había apreciado un esperanzador estancamiento de esas emisiones.

Mientras que los investigadores pronostican para este 2017 que las emisiones industriales y de combustibles fósiles caerán en Estados Unidos y la Unión Europea un 0,4% y un 0,2% respectivamente, para China e India prevén subidas significativas del 3,5% y del 2%. En el resto de países del mundo, el incremento será del 1,9%.

China y el carbón

China es el primer país emisor de CO2 del mundo: acumula ya el 28,5% del dióxido de carbono ligado a los combustibles fósiles y la industria, y el incremento de sus emisiones en 2017 empuja las de todo el planeta.

Pep Canadell, director del Global Carbon Project y que participa en los dos estudios publicados este lunes, detalla que el incremento de las emisiones en China «se debe a un aumento en la demanda energética, particularmente del sector industrial». Además, la disminución en las lluvias en el país asiático ha hecho también que caiga la energía hidroeléctrica producida y el «hueco energético ha sido cubierto con el carbón, cuyo uso aumenta un 3%». El empleo del petróleo crecerá un 5% y el gas natural un 12%.

El uso del carbón se había adentrado en una trayectoria descendente en el mundo, con un descenso medio anual en los últimos cinco años del 0,7%. Sin embargo, este 2017 volverá a crecer empujado en gran medida por China.

Descensos modestos en EE.UU. y UE

El segundo país en emisiones es EE.UU., con el 14,4% del CO2 mundial. A pesar de Donald Trump, que quiere sacar a su país del Acuerdo de París y ha anulado los planes de energías limpias de Barack Obama, las emisiones de dióxido de carbono en Estados Unidos seguirán cayendo en 2017. Llevan en esa trayectoria descendente desde 2014, principalmente por el uso del gas natural, que emite menos CO2 que el carbón a la hora de generar electricidad.

En el caso de la Unión Europea (9,5% de las emisiones mundiales ligadas a los combustibles fósiles y la industria) el descenso en 2017 será solo del 0,2%. La UE lleva desde 2014 casi con el mismo nivel de emisiones de CO2.

India acumula ya el 6,8% de las emisiones de dióxido de carbono del planeta. Para este 2017 el incremento que estiman los investigadores será «solo» del 2%. El pasado año, resaltan los estudios publicados este lunes, el aumento fue del 6,7% y en la pasada década el incremento medio anual de las emisiones de CO2 fue del 6%. Sin embargo, los investigadores creen que es algo coyuntural y que en 2018 la tasa de crecimiento podría rondar el 5%.

«El tiempo se está agotando»

En el artículo publicado en Environmental Research Letters se advierte de que con unas emisiones anuales de más de 41 gigatoneladas anuales en el planeta «el tiempo se está agotando» para que se pueda conseguir mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los dos grados a final de siglo, el objetivo que fija el Acuerdo de París. «Solo la descarbonización profunda y rápida evitará que la Tierra sobrepase el umbral de temperatura del grado y medio en solo una década y los dos grados unas pocas décadas después», alertan.

«Lo que necesitamos ahora es una gran aceleración en la reducción de las emisiones», explica Canadell. Y resalta que 21 países (que acumulan el 21% de las emisiones mundiales) han bajado sus emisiones de CO2 mientras crecía su Producto Interior Bruto en la última década. Entre ellos están Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania.

Fuente: El País.

 

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Estudio oficial de EEUU sobre cambio climático debilita negacionismo de Donald Trump

A pocos días de que comenzara la cumbre de cambio climático COP23, en Bonn (que está actualmente en curso), el gobierno norteamericano publicó un informe oficial titulado “Evaluación Nacional del Clima”, el que calcula que desde 1950 a la fecha, la contribución del ser humano en el calentamiento global ha influido entre el 92% y el 123%.

El documento es un verdadero balde de agua fría para la posición “negacionista” respecto a la influencia de nuestra especie en el cambio climático, a la cual adhiere el presidente de EEUU, Donald Trump, quien ha mencionado en varias ocasiones su incredulidad frente a este escenario. Incluso, llegando a declarar que este país se saldrá del Acuerdo de París.

La posición de la nación norteamericana en el acuerdo es clave, ya que junto con China son los que emiten la mayor cantidad de gases de efecto invernadero (GEI). Sin embargo, el país asiático sí acepta el pacto climático.

Los 12 puntos

La Evaluación Nacional del Clima se realiza cada cuatro años y es obligatoria por ley. Es parte del Programa de Investigación de Cambio Global de Estados Unidos, una entidad multisectorial que coordina las investigaciones sobre cambios ambientales y en la que participan científicos de diversas áreas, con un foco en ese país.

Que el efecto del hombre supere el 100%, se explica porque hay factores naturales como los volcanes o el ciclo orbital, que bajan las temperaturas del planeta. Con eso y todo, la acción humana sobrepasa dicho efecto positivo.

El documento advierte además que los niveles del mar podrían crecer en casi 2,5 metros para el año 2100, enumerando varios incidentes de daños en Estados Unidos que son atribuidos al aumento de la temperatura global en 1° Celsius desde 1900. También se refiere a la disminución de las capas de hielo en la Antártida y Groenlandia y su efecto en el aumento del nivel del mar.

La investigación indica que “el dióxido de carbono a la atmósfera, la quema de carbón, el petróleo y el gas natural son las principales causas del calentamiento global”. En general, el estudio enumera 12 “puntos de inflexión” respecto a los peligros que podrían desatarse a causa del calentamiento global. “No hay precedentes en la historia con los que se pudieran comparar estos cambios meteorológicos”, reza el documento.

Pero no todo es negro. Los autores de la investigación concluyen que hay una “alta confianza” en que la tasa de GEI influya cada vez menos en el cambio climático en las próximas décadas.

La influencia del informe

La fecha de la publicación de la Evaluación Nacional del Clima tiene muchas coincidencias. Esta semana se lleva a cabo la COP23 en Alemania, se cumplen dos años del Acuerdo de París  y aún está fresco el recuerdo de los desastres que dejaron los huracanes Irma y Harvey, así como los recientes incendios en California (35 muertos). Por esto, la pregunta es: ¿qué tanto podría influir esta investigación en las próximas decisiones de Trump en su línea política con respecto al calentamiento global?

Según Juan Ladrón de Guevara, director ejecutivo de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Chile, el informe debería tener un fuerte impacto en la sociedad norteamericana, ya que está avalado por una serie de instituciones y desarrollado por un equipo sumamente heterogéneo. “13 entidades federales tuvieron que hacerle observaciones. Lo notable es que a pesar de haber pasado todos esos controles, la tesis de la influencia del hombre en el calentamiento global se mantiene. Esto, porque es una investigación sumamente rigurosa”, dice Ladrón de Guevara.

El hecho de que haya sido elaborado por entidades norteamericanas lo hace aún más influyente para las políticas de Trump. Esto, porque la mayoría de los estudios sobre el impacto del cambio climático, estaban liderados por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), cuya identidad internacional menoscaba su legitimidad ante el actual dueño de casa de la White House. “Oponerse a los resultados del estudio implica un frente político muy complejo, ya que hay poca evidencia en contra. Se podría abrir un conflicto importante, justo en un momento en que el gobierno estadounidense está tratando de sacar una reforma tributaria clave. EEUU está en aprietos”, agrega Ladrón de Guevara.

Para Javiera Valencia, investigadora de Fundación Terram, la investigación es un duro golpe a los negacionistas, a quienes les ha costado mucho entender los efectos del cambio climático. Por eso “que el estudio venga desde dentro de EEUU es una señal importante, justo ahora que se está celebrando la COP23. Ya no es sólo la comunidad internacional la que está alertando sobre el tema, sino que ahora, la alarma viene desde Estados Unidos”, comenta Valencia.

Según la especialista de Fundación Terram, el próximo gran paso será la forma en que se elaborará una estrategia comunicacional respecto al estudio. Tanto a favor como en contra. “Por un lado hay un presidente (Trump) que no cree en el cambio climático y por el otro, millones de norteamericanos que han sufrido este año huracanes y sequías. Es clave la forma en que comunicacionalmente debería influir la investigación en los tomadores de decisiones»0, indica Valencia.

Ricardo Bosshard, director de WWF Chile comenta que es un estudio muy importante y que seguramente tendrá mucha influencia a nivel internacional, pero que es difícil saber cómo reaccionará el gobierno de EEUU al respecto. “En ese país ya existen muchas empresas como Walmart o las que están en Silicon Valley, que están conscientes y haciendo proyectos para disminuir el impacto en el calentamiento global. Pero a pesar de eso, aún hay un gran segmento de la población que desestima la importancia del ser humano en el cambio climático”, dice Bosshard.

Claramente las opiniones son divididas. Para ejemplificarlo, mientras el Gobierno de Trump anunció su retiro del Acuerdo de París, el ex presidente, Barack Obama, se comprometió junto con China (ambos responsables del 45% de las emisiones de dióxido de carbono) a disminuir los GEI en cerca de un 30% al 2030.

“Las expectativas de que Trump cambie de opinión son discretas. En Marruecos (COP22, 2016) no se avanzó mucho. Por eso, lo que suceda esta semana en Bonn podría ser una tremenda prueba, especialmente considerando los últimos eventos meteorológicos en Centro y Norteamérica. Espero que el estudio sirva para enmendar el rumbo que necesita la humanidad y generar un cambio”, concluye el director de WWF Chile.

El vecino norteamericano no está invitado a la fiesta

Francia invitó para el próximo 12 de diciembre a un centenar de países y a representantes de organismos internacionales y ONG para conmemorar los dos años del Acuerdo de París, en una cumbre de la que ha excluido al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

La cita, bautizada como “One Planet Summit”, espera reunir a actores comprometidos en la aplicación de ese pacto, por lo que el mandatario estadounidense no ha sido invitado “de momento”, precisó ayer la presidencia francesa, que sí ha enviado su invitación a representantes del Gobierno estadounidense y a asociaciones de ese país.

El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció esta cumbre en el G20 del pasado julio con la intención de que el acuerdo histórico de 2015 no perdiera su impulso tras la decisión de Trump de retirar su país de este pacto.

El encuentro, que se celebrará en la isla de Seguin, en las afueras de París, pretende poner en valor las acciones emprendidas hasta ahora por los países firmantes, acelerar el cumplimiento de sus compromisos en favor de la atenuación del cambio climático y de la adaptación, y estimular la financiación pública y privada.

La realidad podría superar a Hollywood

Otro estudio realizado en junio por el Programa de Investigación de Cambio Global de EEUU, indicó que los fuertes cambios en los niveles del mar y tormentas costeras producto del cambio climático, podrían hacer que la ciudad de Nueva York quedara, literalmente, bajo el agua. “Para el año 2100 los niveles de inundación en Nueva York sobrepasarían 5,18 metros de altura. Mientras que para el año 2300 estos superarían los 15 metros. Además una inundación de gran magnitud podría ocurrir una vez cada 500 años”, dijo a Reuters, Andra J. Gardner, investigadora de la Universidad Rutgers, quien formó parte del estudio.

De esta forma, las peores escenas de los filmes de Hollywood, en la ciudad ícono de los desastres naturales, podría hacerse realidad, “si no se toman acciones pertinentes para frenar el cambio climático”, dice el estudio.

Fuente: Pulso.

Noticias

El Canal de Panamá lanza herramienta que incentiva la reducción de emisiones de carbono

El Canal de Panamá anunció el lanzamiento de su Calculadora de Emisiones, una innovadora herramienta que ofrecerá a sus clientes una evaluación más precisa de sus emisiones de carbono, clasificando a aquellos que hayan reducido la mayoría de las emisiones al transitar por el Canal en comparación con rutas alternas, e impulsando más acciones para reducir la huella de carbono.

Con esto, el Canal de Panamá reafirma su compromiso de reducir el impacto de los gases de efecto invernadero (GEI) y demuestra su apoyo a los esfuerzos mundiales en la reunión de esta semana de la Organización Marítima Internacional (OMI) para establecer la nueva estrategia de la OMI sobre reducción de GEI.

El administrador del Canal de Panamá, Jorge Luis Quijano, señaló que la vía interoceánica “siempre ha estado comprometido con reducir su huella de carbono y su impacto en el medio ambiente» y añadió que «esta nueva herramienta nos permite llevar el mismo compromiso a nuestros clientes, brindándoles la información necesaria para tomar una decisión más consciente sobre el impacto en el medioambiente al planificar sus rutas».

Cabe destacar que el Canal de Panamá requiere menos movimientos de carga en comparación con el transporte de mercancías por aire, camión o ferrocarril. Y dada la menor distancia de viaje y la mayor capacidad que ofrece luego de la ampliación, el Canal reduce el consumo de combustible y, por lo tanto, las emisiones, generando menos gases de efecto invernadero en comparación con otras rutas.

Alexis Rodríguez, especialista en Protección Ambiental del Canal de Panamá, explicó que la Calculadora de Emisiones funcionará aprovechando la tecnología existente en la flota marítima mundial para capturar datos sobre los buques y proporcionará la medición más precisa de los gases de efecto invernadero que emiten, incluyendo las emisiones totales que ahorran al elegir el Canal de Panamá por sobre otras rutas.

Los datos se centralizarán en la clasificación de Reducción de Emisiones de CO2, que clasifica mensualmente a los clientes que tienen menos emisiones. El Canal de Panamá espera incentivar a los clientes a demostrar un sólido manejo ambiental y adoptar itinerarios con menos emisiones.

La calculadora igualmente ayudará al Canal de Panamá a reducir su propia huella de carbono, midiendo las emisiones de sus operaciones diarias, lo cual respaldará la planificación de una estrategia para reducir las emisiones de carbono para que el Canal de Panamá se convierta en una empresa con un «balance neutro de carbono».

Esta herramienta formará parte del Programa de Reconocimiento Ambiental “Green Connection”, y continuará con el objetivo promover la reducción de emisiones mediante el reconocimiento de embarcaciones que cumplen con los más altos estándares de desempeño ambiental, y reforzará las ofertas existentes dentro del programa, que incluyen el Green Connection Award y el Environmental Premium Ranking.

Fuente: Mundo Marítimo

Columnas de Opinión TERRAM, Noticias

Acuerdo de Kigali: El triunfo global contra los gases de efecto invernadero

Por Ricardo Bustamante, Encargado de Comunicaciones en Fundación Terram.

La capital de una de las naciones más pobres del mundo, Ruanda, protagonista de un trágico historial de genocidio en los años 90, hace unos días fue escenario de un histórico acuerdo internacional en combate contra el cambio climático y el calentamiento global.

Se trata del llamado Acuerdo de Kigali, enmienda al Protocolo de Montreal (1987) sobre la protección de la capa de ozono, y que determinó -este 15 de octubre- la eliminación progresiva de los hidrofluorocarburos (HFC), gases de efecto invernadero, usados en frigoríficos y aparatos de aire acondicionado, considerados muy nocivos para el medio ambiente.

A ciencia cierta, las naciones desarrolladas deberán reducir su producción y consumo de HFC un 10% antes de finales de 2019, en relación a los niveles de 2011-2013, y un 85% antes de 2036. Un segundo grupo de países “en vías de desarrollo”, entre ellos China y los africanos, se comprometieron a iniciar su transición en 2024. Deberán alcanzar una reducción de 10% con respecto a los niveles de 2020-2022 para 2029 y de 80% para 2045. Y los “países en desarrollo”, incluidos India, Pakistán, Irán, Irak y los países del Golfo, acordaron empezar en 2028, para llegar a una reducción de 10% con respecto al periodo 2024-2026 en 2032 y de 85% en 2047.Además, los representantes de 190 países del orbe, incluido Chile, acordaron que los países ricos están llamados a actuar antes y con mayor rapidez que los pobres.

La organización internacional Climate Action Network (CAN), red a la que pertenece Fundación Terram, calificó el acuerdo como “un paso crucial hacia la restricción del calentamiento global y la acción climática más grande del año”. Ello, solo semanas antes que tenga lugar la próxima cumbre de negociaciones climáticas a nivel mundial, la llamada Conferencia de las Partes, en su versión 22 en Marruecos, y que en cuanto al objetivo de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5° C, va en consonancia con lo logrado precisamente en Kigali, que de cumplirse, la reduciría en 0,5° C.

Si bien, el panorama sobre las negociaciones climáticas viene mejorando, ello no puede dejar de soslayar la importancia que tiene que países, como Chile, eleven sus contribuciones nacionales (INDC) y aceleren los procesos de aprobación parlamentaria de sus metas. Lo que Chile aún adeuda, ubicándose por detrás de la mayoría de sus países vecinos en Latinoamérica, e incluso a la zaga de los grandes contaminantes del planeta, China y Estados Unidos.

Desde que el Protocolo Montreal entró en vigor en 1987 -del cual Chile fue uno de los primeros firmantes- las concentraciones atmosféricas de los CFC (clorofluorocarbonos) más dañinos, así como de los hidrocarburos clorados, se han estabilizado en clara tendencia a la baja, consolidándose como un ejemplo de éxito en materia de cooperación internacional a favor del medio ambiente.

Fuente: codexverde.cl

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ONU: Gobiernos deben redoblar esfuerzos en bajar GEI para minimizar graves efectos al 2030

Los gobiernos deben redoblar «urgentemente» los esfuerzos para rebajar las emisiones de gases de efecto invernadero a fin de minimizar los «peligrosos» efectos del cambio climático, según un informe divulgado hoy en Londres por la Agencia de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP)

En vísperas de que entre en vigor el Acuerdo de París, la Agencia advirtió en este documento de que antes de 2030 esas emisiones excederán en más de un 25 % los niveles necesarios para mantener el calentamiento global por debajo del límite crucial de 2 grados centígrados.

Si no se produce una pronta reducción de esos gases «nocivos», el planeta experimentará previsiblemente un incremento en su temperatura media global de entre 2,9 y 3,4 grados centígrados, aunque se implementen en su totalidad los compromisos pactados en el Acuerdo de París.

En él, los 195 países signatarios de la Convención Marco de la ONU sobre cambio climático y la Unión Europea se comprometieron a poner en práctica medidas diseñadas para evitar que la temperatura global sobrepase en 2 grados centígrados los límites preindustriales.

«Déjenme recordarles que aquí se trata del futuro del planeta tierra y de los seres humanos; que hablamos del futuro de la humanidad», subrayó hoy en la presentación de ese documento Erik Solheim, responsable de medioambiente de la ONU.

En una apasionada intervención, el noruego consideró que a raíz de las conclusiones del citado informe se pone de manifiesto que los gobiernos se mueven «en la dirección correcta», si bien «aún es necesario acelerar esa tendencia» por el futuro del planeta.

«No nos estamos moviendo con la suficiente rapidez», alertó Solheim, quien nombró como «elementos clave» en la lucha contra los efectos del calentamiento global «la acción ciudadana, el liderazgo político y las iniciativas del sector privado».

Entre los hallazgos divulgados en el exhaustivo informe se indica que para 2030 las emisiones alcanzarán entre 54 y 56 gigatoneladas del equivalente a dióxido de carbono, muy por encima del nivel fijado en 42, necesario para poder limitar el calentamiento global a esos 2 grados centígrados en este siglo.

La UNEP aclara que una gigatonelada equivaldría aproximadamente a las emisiones generadas por los medios de transporte de toda la Unión Europea (incluyendo la aviación) a lo largo de todo un año.

Según los científicos, limitar el calentamiento global por debajo de 2 grados centígrados reduciría la probabilidad de que se desencadenen fenómenos climatológicos extremos, como tormentas más intensas, periodos de sequía más largos, aumentos en el nivel del mar y otros impactos «graves» derivados del cambio climático.

En un comunicado difundido por la UNEP, Solheim anticipa que el Acuerdo de París «ralentizará el cambio climático, como lo hará la reciente enmienda Kigali a fin de reducir los hidrofluorocarburos (HFCs)» pero enfatiza al mismo tiempo la necesidad de «hacer más, más rápido».

En esa enmienda se acordó reducir progresivamente el uso de los HFCs, los gases usados en frigoríficos y aparatos de aire acondicionado, considerados muy nocivos para el clima.

«Si no comenzamos a adoptar medidas adicionales ahora, empezando por el próximo encuentro sobre clima en Marraquech (Marruecos), lamentaremos la evitable tragedia humana», dijo.

El informe remarca que la necesidad de adoptar medidas urgentes se hizo patente cuando 2015 fue considerado el año más cálido desde que se registran estos datos, una tendencia que continúa, pues la primera mitad de 2016 fue considerada el semestre más cálido.

Además, observa que pese a que miembros del G20 «probablemente» cumplirán colectivamente con los compromisos climáticos fijados en Cancún (México) en 2010, estos «no reportarán las reducciones necesarias» para evitar sobrepasar el umbral de los 2 grados.

Subraya también la importancia de actores no estatales, como el sector privado o la ciudadanía, a la hora de contribuir a recortar varias gigatoneladas de la brecha entre los compromisos adquiridos y los niveles necesarios para limitar el aumento de la temperatura antes de 2030, en áreas como la agricultura y el transporte.

La eficiencia energética es otra área donde la inversión podría reportar mayores beneficios, según concluye la investigación.

Fuente: EFE

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Estudiando los gases de efecto invernadero

En el Laboratorio de Biogeoquímica de Gases de Efecto Invernadero (LABGEI) de la PUCV se investiga cómo la producción de CO2, óxido nitroso y metano afecta a diversas zonas de la Antártica, los fiordos, los montes submarinos, los salares, los ríos, Isla de Pascua y frente a Valparaíso.

Los Gases de Efecto Invernadero (GEI) tienen la particularidad de absorber calor y hacer que en la superficie de la Tierra haya altas temperaturas. En su ausencia habría 18 grados bajo cero, y la vida, si hubiera evolucionado, probablemente no sería como se conoce. Este mecanismo, mediante el cual nuestro planeta guarda calor permitiendo condiciones óptimas para la vida, se conoce como Efecto Invernadero.

Varios de los GEI se producen de manera natural, entre ellos, el dióxido de carbono (CO2), el metano, el óxido nitroso y el ozono. Sin embargo, sus concentraciones naturales se han incrementado drásticamente durante los últimos setenta años como consecuencia de actividades antropogénicas, es decir, que realizan los seres humanos, tales como la quema masiva de combustibles fósiles para obtener energía, la tala de bosques y el cambio en el uso del suelo.

«Nuestras actividades han aumentado esos gases que son capaces de retener el calor y además, hemos incorporado otros que son incluso más poderosos que los naturales como los clorofluorocarbonos. Eso sería el principal responsable de que aumente la temperatura en la Tierra», explica la doctora Marcela Cornejo, académica de la Escuela de Ciencias del Mar de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso e investigadora del Instituto Milenio de Oceanografía.

En el Laboratorio de Biogeoquímica de Gases de Efecto Invernadero (LABGEI) que dirige, la experta en oceanografía química realiza, junto con otras mujeres de ciencia, investigaciones en diversas zonas —la Antártica, los fiordos, los montes submarinos, los salares, los ríos, Isla de Pascua y frente a Valparaíso, entre otras— para determinar cómo funciona cada una respecto de la producción de tres Gases de Efecto Invernadero en particular: el CO2, el óxido nitroso y el metano.

«Las investigaciones científicas muestran que en el océano y los continentes se producen GEI, pero no de manera homogénea, ya que depende de diversos factores, tanto físicos como biológicos. No es posible determinar la producción natural de estos gases de forma global teniendo como referencia un solo punto», sostiene la doctora Cornejo.

ZONAS DE MINIMO OXIGENO

En el LABGEI, las investigadoras estudian no solo cómo los GEI varían en cada zona, sino que también en el tiempo. Es así como han podido determinar que, frente a la costa de Chile, algunos de estos gases se producen considerablemente cuando existen bajas concentraciones de oxígeno.

Por una condición natural, en la zona costera existe una Zona de Mínimo Oxígeno (ZMO) donde las concentraciones de oxígeno decrecen y se producen altas cantidades de GEI. Esas zonas se caracterizan por ser muy productivas, con gran cantidad y diversidad de organismos. En el mundo existen tres principales ZMO: en California, en el mar de Arabia, y frente a Perú y Chile.

«Nuestra zona tiene una variabilidad. Por ejemplo, en verano hay una alta productividad biológica en superficie —como microalgas que hacen fotosíntesis— que consume dióxido de carbono. Sin embargo, en el invierno esa productividad disminuye y aumenta el dióxido de carbono».

A esto se suma el fenómeno de surgencia que lleva agua —con alto contenido de dióxido de carbono, óxido nitroso y metano— desde la parte baja del océano hacia la capa superficial. Posteriormente, esos gases se liberan hacia la atmósfera. «Esto ocurre principalmente en primavera y verano. Estamos conociendo la dinámica de cómo va variando la producción de esos gases en el año», dice la investigadora.

EL PLASTICO Y EL GIRO DEL PACIFICO SUR

A fines de 2015, científicas del LABGEI se embarcaron en un crucero oceanográfico CIMAR desde las costas de Chile hacia Isla de Pascua en el centro del giro del Pacífico Sur, región donde debido a la circulación de las corrientes oceánicas, se acumula alto contenido de basura y plástico.

La investigación se enfocó en determinar qué sucede en esas partículas de plástico en relación con los microorganismos que viven en ese sustrato, ya que si bien esa colonización es natural, existe por la presencia del plástico generado por los seres humanos.

¿Quiénes habitan ese plástico?, ¿producen GEI?, ¿qué procesos metabólicos que producen GEI tienen esos organismos?, ¿qué pasa con la producción de esos gases que de otra forma no existirían?, se preguntaron. Los resultados de los experimentos en microplástico demostraron que, en algunos casos, existe producción de GEI y, por lo tanto, el favorecer esta producción también altera el equilibrio del medioambiente.

«Realizamos este tipo de estudios, porque es importante entender que todas nuestras acciones tienen una repercusión en la naturaleza y se hace necesario determinar su magnitud. Estamos agotando la capacidad que tienen los océanos para regular el clima y mitigar las consecuencias del efecto invernadero», concluye la doctora Marcela Cornejo.

Fuente: La Segunda