Un alerce de 2400 años en el sur de Chile alberga más del doble de especies de hongos que otros alerces, lo que lo convierte en un reservorio de biodiversidad. Las micorrizas, grupos de hongos simbiontes, que viven bajo estos árboles trasladan al suelo miles de toneladas de carbono al año, cumpliendo un rol clave en la mitigación del cambio climático. Fuente: Mongabay, 9 de abril de 2026.